
El partido Vox, que registró el mayor crecimiento en las elecciones a la Asamblea de Extremadura, no tiene prisa en revelar sus próximos pasos. Tras la votación, la formación política aumentó su número de diputados de cinco a once, situándose en una posición clave para decidir si María Guardiola (Partido Popular, PP) seguirá al frente de la autonomía. El líder de Vox, Santiago Abascal, durante una breve rueda de prensa en Madrid, aseguró estar abierto a diferentes escenarios, desde entrar en un gobierno de coalición hasta apoyar los presupuestos o la investidura. Al mismo tiempo, dejó claro que ahora la iniciativa corresponde a Guardiola y, posiblemente, a Alberto Núñez Feijóo.
Abascal fijó una única condición fundamental: los votos de Vox no deben ser ignorados ni traicionados, como, según sus palabras, ya ha ocurrido en el pasado. “No cerramos la puerta a ninguna opción salvo aquella en la que los cambios que solicitó el electorado vuelvan a ser robados o traicionados por la señora Guardiola. Si Vox participa de alguna manera, será para lograr verdaderos cambios en Extremadura”, afirmó. El líder del partido recalcó que no piensa adelantarse y espera la respuesta del PP: si buscarán el respaldo de los socialistas, un pacto con Podemos o acabarán eligiendo una alianza con Vox.
Resultados y posturas
Durante su intervención, Abascal destacó que Vox aumentó su número de votos en más de 40.000 y duplicó su representación en el parlamento regional. Según él, los electores de Extremadura han dejado claro su deseo de ver a más representantes de Vox. El candidato del partido a la presidencia de la Junta, Óscar Fernández Calle, afirmó que “Extremadura quiere más Vox, el doble, y lo va a conseguir”.
Aún no está claro en qué condiciones Vox está dispuesto a apoyar la candidatura de Guardiola, que si bien mejoró sus resultados, no alcanzó la mayoría absoluta —le faltan cuatro escaños. Sin el respaldo de Vox, el Partido Popular no podrá mantener el control del gobierno regional.
Clima político
En su discurso, Abascal señaló que, en su opinión, durante la campaña el PP se acercó en exceso a los socialistas y se libró una “guerra sucia” contra Vox tanto desde Ferraz (sede del PSOE) como desde Génova (sede del PP). Acusó a ambos partidos de difundir información falsa y de manipular a través de medios afines.
El líder de Vox subrayó además que su partido no permitirá que los votos de sus electores sean ignorados o traicionados. Recordó que ya la noche electoral afirmó la necesidad de respetar la voluntad de quienes votaron por Vox y que sus votos deben ser considerados al formar el nuevo gobierno.
Cifras y panorama
Con casi el 100% de los votos escrutados (99,89%), la participación alcanzó el 62,73%. El Partido Popular obtuvo 29 escaños (uno más que en la anterior legislatura) y el 43,18% de los votos. Los socialistas (PSOE) perdieron diez asientos, quedándose con 18 diputados y el 25,72%. Vox incrementó su presencia hasta 11 diputados (seis más) y logró el 16,9% de los votos. Unidas por Extremadura también mejoró sus resultados y consiguió siete escaños. El resto de partidos no logró superar el umbral electoral.
Para alcanzar la mayoría absoluta en la Asamblea de Extremadura se requieren 33 escaños. Por lo tanto, sin el apoyo de Vox, el Partido Popular no podrá formar un gobierno estable. Se prevén negociaciones complejas en las próximas semanas, durante las cuales Vox exigirá garantías para que sus votantes estén representados en la toma de las decisiones clave.












