
El pseudosindicato Manos Limpias, que impulsó la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno español, se ha quedado sin apoyo jurídico. El abogado y el representante que actuaban en nombre de la organización han renunciado oficialmente a continuar con el caso. Argumentan que la razón de su decisión es que el asunto, originalmente jurídico, se ha transformado en una batalla política y mediática de gran escala.
Este lunes, el juzgado recibió una solicitud de dimisión conjunta, firmada por el abogado Carlos Perales de la firma Preico Jurídicos. En la carta dirigida al juez, el letrado expresó su descontento con la postura de Manos Limpias y subrayó la imposibilidad de seguir trabajando mientras la independencia y los estándares profesionales estén en entredicho.
Politización del proceso y retirada de la defensa
Según los antiguos representantes de la acusación, el caso, que comenzó estrictamente como un asunto jurídico, ha terminado rebasando los límites del derecho. Se ha convertido en un escenario de disputas políticas y maniobras mediáticas. Los abogados señalan que las acciones de Manos Limpias están cada vez más guiadas por la coyuntura política y el deseo de influir en la opinión pública y adoptar una determinada posición ideológica, en lugar de argumentos legales.
Según ellos, este enfoque puede ser válido para la propia organización, pero es incompatible con los principios de la abogacía, basada en la independencia y la objetividad. La carta también señala que el proceso judicial se está utilizando como herramienta para fines políticos, lo que socava la confianza en la defensa y vulnera los estándares profesionales.
Problemas de comunicación y ruptura definitiva
Un representante de Manos Limpias intentó notificar a la organización su intención de poner fin a la colaboración ya en septiembre del año pasado, pero no recibió respuesta. Tras varios meses de espera, los abogados decidieron informar oficialmente al tribunal sobre su retirada, considerando que sus obligaciones con el cliente habían concluido.
El juez fue informado de que habían pasado más de tres días desde el último intento de contactar con Manos Limpias sin que hubiera respuesta alguna. Esto sirvió como base formal para la ruptura total de relaciones entre el equipo jurídico y la organización.
El caso de Begoña Gómez y perspectivas a futuro
Manos Limpias actuó como una de las partes acusadoras en la causa contra la esposa del jefe de gobierno, sospechosa de varios delitos económicos. La investigación comenzó tras la denuncia presentada por la organización en abril de 2024. Además de Manos Limpias, en el caso participan partidos políticos y movimientos sociales, incluidos colectivos de extrema derecha y entidades religiosas.
La renuncia de los abogados a participar en el proceso podría afectar el curso de la investigación y el equilibrio de fuerzas entre las partes. El futuro del caso sigue siendo incierto, mientras el proceso continúa generando amplio debate público y discusiones en los círculos políticos.












