
El calendario social europeo cobra nueva vida ante uno de los eventos más glamurosos del año: el Baile de Debutantes de París. La noche del 29 de noviembre, los lujosos salones del hotel Shangri-La acogerán a 19 jóvenes representantes de familias aristocráticas e influyentes de todo el mundo. Este año, España tendrá una presencia especialmente destacada: harán su debut dos jóvenes de apellidos ilustres — Eulalia Orleans-Borbón y Almudena Deyá Orleans.
Almudena es hija de la princesa Adelaida Orleans y Pierre-Louis Deyá. Su madre, Adelaida, es una de los cuatro hijos de Miguel de Orleans, conde de Évreux, y Béatrice Pasquier de Franclieu, conocida en España como Beatriz Orleans. Su matrimonio, celebrado en 1967 en Casablanca, no fue considerado dinástico, lo que generó ciertas dificultades en la relación con el jefe de la Casa Real Francesa. Sin embargo, en 1999, el príncipe Henri, conde de París, reconoció oficialmente a Beatriz y a sus hijos como miembros de la familia real, poniendo fin a años de disputas.
Antes del divorcio de sus padres en 1994, la familia llevó una vida nómada. La hermana mayor de Adelaida nació en Marruecos, ella y su hermano Carlos-Felipe en París, y el hermano menor en Madrid. Esta experiencia internacional marcó sin duda su visión del mundo. La propia Adelaida lleva ya más de diez años viviendo en Bruselas junto a su esposo y sus tres hijos. Cabe destacar que quien acompañará a su hija Almudena en el baile como caballero será su propio hermano Diego.
El vínculo de Adelaida con España es especialmente estrecho. En 2002, se casó con Pierre-Louis Dailly en la iglesia de Santa María Magdalena en Villamanrique de la Condesa, un pintoresco rincón de la provincia de Sevilla. La celebración tuvo lugar a lo grande en un palacio perteneciente a Pedro de Orleans-Braganza, hermano de la condesa de París y abuelo de la novia. Entre los invitados de honor se encontraban el rey Juan Carlos y la reina Sofía, así como el entonces Príncipe de Asturias Felipe y Jaime de Marichalar. La novia deslumbró con un exclusivo vestido de Christian Dior, creado personalmente por John Galliano, lo que resaltaba los estrechos lazos de su familia con el mundo de la alta costura.
A pesar de su linaje, Adelaida de Orleans no lleva una vida ociosa de aristócrata. Desde 2015 trabaja en Bruselas como directora de relaciones con clientes y socia de la prestigiosa agencia de eventos Profirst. Su empresa organiza acontecimientos de primer nivel: desde desfiles de moda y bodas lujosas hasta exposiciones de arte como las que dirige Marta Ortega. En una de sus escasas entrevistas, Adelaida describió su trabajo como una combinación compleja de organización, psicología, creatividad, improvisación y el arte de entretener.
La princesa lleva una vida sumamente discreta, evitando las alfombras rojas y la exposición pública. No es activa en redes sociales; su última publicación, dedicada al robo en el Louvre, apareció hace más de un mes. Este hecho lo vivió como un atentado contra la historia personal y familiar, lo que dice mucho sobre sus valores. Su discreción y profesionalidad proyectan la imagen de una aristócrata moderna, que valora la herencia pero elige construir su vida de manera independiente.
Ficha de RUSSPAIN.COM. La madre de Adelaida, Beatriz de Orleans, es una figura clave en la alta sociedad española. Tras mudarse a España, desarrolló una brillante carrera en comunicación y marketing de lujo. Durante años ha sido la imagen y embajadora de prestigiosas marcas como Dior y Bulgari en España. Su elegancia, impecable gusto y visión empresarial la han convertido en una de las mujeres más influyentes del mundo de la moda y el lujo en España. Beatriz es conocida por su agudeza y su presencia en público; asiste frecuentemente a eventos sociales y es autora de varios libros.












