
A principios de 2026, la provincia de Alicante será escenario de una ambiciosa iniciativa que podría transformar el panorama tradicional del mercado de alquiler. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha concedido un importante crédito de 44,7 millones de euros a la empresa Vivasval 2, perteneciente al grupo Visoren. El objetivo es la construcción de seis complejos residenciales que sumarán 330 viviendas con alquiler reducido, además de 58 trasteros y 349 plazas de aparcamiento. Todos estos inmuebles se ubicarán en parcelas municipales de San Juan y San Vicente del Raspeig, cedidas a la promotora mediante un contrato de arrendamiento a largo plazo de hasta 55 años, con posibilidad de prórroga por dos décadas adicionales.
En un contexto donde la demanda de viviendas de alquiler asequible no deja de crecer en la Comunidad Valenciana, este proyecto surge como una respuesta oportuna a los desafíos del momento. La inversión total prevista para la construcción alcanza los 60 millones de euros. Las viviendas se ofrecerán a precios un 25% inferiores a la media del mercado para inmuebles similares en estas localidades. Este enfoque promete sacudir las reglas establecidas en el mercado inmobiliario de la región.
Detalles del proyecto
Vivasval 2, especializada en la gestión y desarrollo de viviendas con alquiler reducido, ya cuenta con experiencia en la Comunitat Valenciana. Actualmente, la empresa gestiona 139 viviendas de este tipo en la región y administra más de 1.300 inmuebles en toda España. El nuevo objetivo es aumentar el número de viviendas gestionadas en la autonomía hasta mil en los próximos tres años. Esto permitirá consolidar a la compañía como uno de los actores clave en el segmento del alquiler asequible.
La construcción se llevará a cabo en terrenos anteriormente gestionados por la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo, la agencia regional de vivienda y suelo. La cesión de derechos de uso a largo plazo ha sido posible gracias al mecanismo del “derecho de superficie”, que permite al promotor edificar y gestionar las viviendas sin necesidad de adquirir la propiedad del suelo. Esta forma de colaboración entre el sector público y privado está ganando cada vez más relevancia en España.
Financiación y garantías
La financiación se lleva a cabo en el marco del Plan nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos Next Generation. En concreto, el proyecto se integra en la línea especial ICO Vivienda, orientada a ampliar el parque de vivienda social y asequible, así como a modernizar los inmuebles municipales ya existentes. Un aspecto clave es la provisión de avales estatales: el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, MIVAU) garantiza hasta el 50% del importe del crédito, lo que reduce el riesgo para los inversores y agiliza la ejecución de estas iniciativas.
Las autoridades subrayan que este tipo de proyectos no solo incrementan la oferta de alquiler, sino que también fomentan nuevos modelos de colaboración público-privada. En un contexto de precios en alza y creciente dificultad para acceder a una vivienda en alquiler, estos mecanismos se presentan como una herramienta efectiva para estabilizar el mercado.
Impacto en el mercado
La creación de 330 nuevas viviendas de alquiler reducido en dos municipios del área metropolitana de Alicante podría convertirse en un catalizador de cambios en el sector inmobiliario regional. Expertos señalan que estas iniciativas no solo aliviarían la presión sobre los inquilinos, sino que también marcarían un nuevo referente para futuros promotores. No obstante, no se descarta que la demanda supere con creces la oferta de este tipo de viviendas, lo que desembocaría en una mayor competencia entre quienes desean acceder a un alquiler más económico.
Al mismo tiempo, la participación de empresas privadas en la implementación de programas estatales para el desarrollo de vivienda asequible genera entre ciertos observadores dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo de estos modelos. Sin embargo, por ahora los resultados son alentadores: el Estado asume parte de los riesgos y el sector privado recibe incentivos para invertir en un segmento que anteriormente era poco atractivo.
Planes y perspectivas
Vivasval 2 ya ha anunciado planes para seguir ampliando su cartera en la Comunidad Valenciana. La empresa no solo busca aumentar el número de inmuebles, sino también introducir nuevos estándares de calidad y eficiencia energética en sus proyectos. En los próximos años, es probable que iniciativas similares surjan en otras regiones de España, donde el acceso a la vivienda es un problema especialmente grave.
En general, el proyecto de Alicante puede convertirse en un modelo a seguir y en un punto de partida para cambios a gran escala en la política de vivienda del país. Si el experimento resulta exitoso, la colaboración público-privada en la construcción de vivienda asequible recibirá un nuevo impulso, y los inquilinos obtendrán el tan esperado alivio frente al constante aumento de los precios.
RUSSPAIN recuerda que el grupo Visoren, al que pertenece Vivasval 2, se especializa en la construcción y gestión de complejos residenciales con alquileres limitados en toda España. La empresa participa activamente en programas estatales y municipales para el desarrollo de viviendas asequibles, además de implementar soluciones innovadoras en la gestión inmobiliaria. En los últimos años, Visoren se ha consolidado como uno de los líderes del mercado en el sector de la vivienda social y asequible, desarrollando proyectos en diversas autonomías del país.












