
Un intenso episodio de calima, que afectará a todo el archipiélago canario, ya ha comenzado a impactar la vida cotidiana de residentes y turistas. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), una densa masa de polvo en suspensión provocará una reducción notable de la visibilidad y de la calidad del aire en todas las islas, incluidas las zonas costeras y de montaña. Este fenómeno cobra especial relevancia para España, ya que afecta directamente a la salud de la población y al funcionamiento de la infraestructura.
Según el pronóstico, la mayor concentración de polvo se espera el martes: en las islas orientales, desde el mediodía hasta las 15:00; en las occidentales, de 15:00 a 18:00. Desde primera hora de la mañana, una espesa capa de polvo cubre gran parte de la región. Todas las islas se encuentran en nivel amarillo de alerta, lo que implica un riesgo bajo pero real para la salud y la seguridad. La visibilidad podría reducirse hasta tres kilómetros, y el aviso permanecerá vigente al menos hasta la noche del miércoles. Posteriormente, según Aemet, la llegada de los vientos alisios ayudará a limpiar gradualmente el aire de cara al viernes.
Recomendaciones para la población
Las autoridades de Canarias piden extremar la precaución, especialmente a los colectivos más vulnerables. El Ministerio de Sanidad, a través de la Dirección General de Salud Pública, recomienda evitar las estancias prolongadas al aire libre, mantener las ventanas cerradas y no realizar actividades físicas fuera de casa. Entre los grupos de riesgo están niños, personas mayores, embarazadas, fumadores, así como quienes tienen enfermedades respiratorias o cardiacas crónicas y quienes trabajan al aire libre. No obstante, como señala Aemet, incluso las personas sanas pueden experimentar síntomas debido a la calima.
Entre las posibles consecuencias figuran irritación en los ojos, la nariz y la garganta, tos y agravamiento de enfermedades crónicas. Para asmáticos y personas con problemas cardiovasculares, la situación puede ser crítica: las partículas de polvo pueden desencadenar crisis y empeorar su estado general. Además, aumenta el riesgo de infecciones en las vías respiratorias superiores e inferiores.
Medidas de precaución
La Dirección General de Salud Pública recomienda reducir al mínimo la actividad física al aire libre, permanecer en interiores siempre que sea posible y aislarse del exterior manteniendo las ventanas bien cerradas. Para la limpieza del polvo, se aconseja usar paños húmedos, mantener la humedad ambiental y aumentar la ingesta de líquidos. Es importante continuar tomando la medicación prescrita y seguir la información oficial sobre la calidad del aire. Si se presenta un empeoramiento de los síntomas, se recomienda llamar al 112. Además, se aconseja revisar periódicamente el índice de calidad del aire (ICA) a través de la red oficial de monitoreo de la región.
Consecuencias y experiencias de años anteriores
En los últimos años, Canarias ha enfrentado repetidos episodios de calima. En 2022, una intensa tormenta de polvo obligó a suspender temporalmente los vuelos y provocó un gran número de consultas médicas. Las autoridades también impusieron restricciones a los eventos masivos y recomendaron a la población permanecer en casa. El análisis de russpain.com señala que estos fenómenos son cada vez más frecuentes, debido al cambio climático y a las particularidades de los flujos de aire entre África y el archipiélago canario. Los episodios de calima pueden durar varios días y sus efectos se prolongan, especialmente entre los colectivos más vulnerables.












