
Noche de tensión en Cádiz: cientos de familias tuvieron que abandonar sus hogares ante el riesgo de inundación. Las autoridades de Andalucía ordenaron la evacuación urgente de 470 viviendas situadas aguas abajo del embalse de Guadarranque. La causa fue la borrasca Francis, que trajo no solo lluvias torrenciales, sino también un peligroso aumento del nivel del agua. Vecinos de San Roque y Los Barrios despertaron con inquietud al descubrir que la situación podía desbordarse en cualquier momento
El agua en el embalse alcanzó un nivel crítico y la pleamar de las cuatro de la madrugada incrementó aún más la tensión. Por suerte, la lluvia cesó al amanecer y parte de las personas evacuadas pudieron regresar a sus casas. Sin embargo, la preocupación persiste: el nivel del Guadarranque llegó al 99,83% y solo un milagro evitó una inundación de gran escala. Según las autoridades locales, el vertido de emergencia estuvo a punto de activarse, pero finalmente no fue necesario. Ahora la situación se ha estabilizado, el caudal del río ha disminuido y los expertos confían en que los próximos desembalses se realizarán bajo control
Carreteras cubiertas de nieve
Mientras los habitantes de Cádiz luchaban contra la amenaza de inundaciones, el resto de España enfrentaba otro desafío: una intensa nevada. Durante la noche, el temporal se apoderó del país y, por la mañana, se informó de complicaciones en 32 carreteras, algunas de ellas vías clave. Por ejemplo, la autovía A-2 en Barcelona quedó completamente cerrada tras un accidente en la zona de Cervera. Los problemas no terminaron ahí: en la A-2 a la altura de Fraga, en la A-3 en Arganda del Rey y en la A-42 en Casarrubelos, la circulación estuvo muy afectada. En Castilla y León, la nieve y la niebla volvieron peligrosas muchas carreteras, y en Salamanca, el tramo DSA-191 en la sierra de Candelario fue clausurado totalmente al tráfico.
En Madrid, la nieve comenzó antes del amanecer, pero la ciudad estaba preparada para afrontar la situación. Los servicios municipales desplegaron 154 vehículos para esparcir sal en las principales vías, accesos a hospitales y túneles. Gracias a estas medidas, se evitaron incidentes graves, aunque la mañana fue complicada para los conductores. Sin embargo, no todas las regiones tuvieron la misma eficacia: en las carreteras secundarias de Castilla y León se registraron grandes retenciones y los conductores debieron extremar la precaución.
Un reto para las regiones
La tormenta Francis no perdonó ninguna parte del país, excepto Extremadura y las Islas Canarias. En el resto de las regiones, los meteorólogos emitieron avisos de temporal. El norte y el centro de España resultaron especialmente afectados, con un descenso brusco de las temperaturas y nevadas que dieron paso a densos bancos de niebla. Las autoridades instaron a la población a no salir salvo por razones de fuerza mayor y a seguir atentamente la evolución del tiempo.
En Castilla y León, a pesar de las heladas y la nieve, se logró evitar accidentes graves. Sin embargo, la intensidad del tráfico y la baja visibilidad pusieron a prueba la pericia de los conductores. Las autoridades regionales insisten en que la situación sigue siendo tensa y todavía no es momento de bajar la guardia. En algunos tramos de montaña solo se puede circular con cadenas, mientras que en otros el acceso está completamente restringido.
Reacción y consecuencias
Todo el país permanece en vilo: ¿qué deparará el próximo día? En Cádiz, la gente observa con preocupación el nivel del agua, y en Madrid y Barcelona, los pronósticos de los meteorólogos. Los españoles están acostumbrados a los caprichos del clima, pero este invierno parece dispuesto a ponerlos a prueba. Las autoridades reaccionan con rapidez, aunque no siempre logran minimizar todos los efectos del temporal.
La situación con la evacuación en Andalucía demostró que, incluso con buena preparación, la naturaleza puede deparar sorpresas desagradables. Sin embargo, los ciudadanos mantienen el optimismo y confían en que ya han superado las pruebas más duras. No obstante, aún no es momento de relajarse: la tormenta Francis todavía no se ha disipado del todo y podrían presentarse nuevos desafíos.












