
En España, los festivales se convierten no solo en eventos musicales, sino también en escenarios para nuevos formatos de presentaciones. El Brunch Electronik Festival en Barcelona demostró cómo es posible fusionar la gastronomía con la música y sorprender incluso a los asistentes más exigentes. Esta fórmula transforma la percepción de los eventos culturales y marca nuevos estándares para toda la industria del entretenimiento.
Los organizadores optaron por dejar a un lado las tradicionales ruedas de prensa y ofrecieron a los invitados un auténtico espectáculo. En vez del típico anuncio de los participantes, los asistentes se sumergieron en un evento singular donde pudieron degustar dulces de autor. Cada postre representaba uno de los artistas, lo que generó aún más intriga y emoción. Como señala El Pais, el ambiente evocaba a la vez una fiesta y un juego, donde todos querían descubrir quién sería el cabeza de cartel.
La intriga más dulce
A los asistentes los recibían cócteles de chocolate y postres presentados en una cinta transportadora al estilo de los restaurantes asiáticos. En cada plato se ocultaba el nombre de un artista, y los dulces sorprendían por sus sabores y formas inusuales. Había desde piedras de chocolate y bombones con rellenos exóticos hasta creaciones bajo luz ultravioleta. El espectáculo gastronómico lo protagonizó el reconocido chef Jordi Roca, quien apareció en el centro de la sala como si fuera el anfitrión de su propia fábrica de chocolate.
Los invitados degustaron los aperitivos con curiosidad para descubrir qué músicos participarían en el festival. En un momento dado, la cinta con los postres se detuvo inesperadamente, provocando sonrisas y comparaciones con fallos electrónicos, algo muy simbólico para un evento dedicado a la música electrónica. Tras la degustación, empezó una sesión de DJ que ayudó a los asistentes a sumergirse en el ambiente del futuro festival.
Nuevos nombres y enfoques
Este año, el cartel presenta nombres como Jeff Mills, Luciano, Kaytranada y también Cassius. A ellos se suman artistas ya anunciados previamente: Floating Points, Paul Kalkbrenner, Eric Prydz, entre otros. Los organizadores subrayaron que la selección de participantes refleja la apuesta por la diversidad y la calidad, y que el festival se concibe como un evento para el público local, al aire libre y durante los fines de semana.
Según El País, entre los asistentes se encontraba Francois Jozic, quien destacó la diferencia entre Brunch Electronik y otros festivales de Barcelona. Señaló que aquí se apuesta por la comodidad, un ambiente amistoso y un carácter local, a diferencia del más experimental Sónar. Jozic añadió también que el equipo de Sónar no planea reducir la cantidad de actuaciones en vivo, y que las entradas este año son más asequibles.
Contexto y tendencias
En los últimos años, los festivales en España buscan cada vez más nuevos formatos para captar la atención del público. Los organizadores experimentan con conceptos gastronómicos, presentaciones interactivas y ubicaciones inusuales. Por ejemplo, el año pasado, varios grandes eventos musicales en Madrid y Valencia sorprendieron a los asistentes con degustaciones originales e instalaciones artísticas. Esta estrategia ayuda a diferenciarse de la competencia y ofrece una experiencia única a los visitantes.
La aparición de nuevos nombres en los carteles y la bajada de precios en las entradas se están consolidando como tendencias clave para toda la industria. Esto permite ampliar la audiencia y hace que los festivales sean más accesibles para habitantes de diferentes regiones. En los próximos meses, se prevé que otros organizadores también adopten soluciones creativas para mantener el interés del público y fomentar el desarrollo de la vida cultural en España.












