
En Madrid, el interés por la vida cultural se disparó tras el inesperado regreso del exdirector de ballet Antonio Castilla Algarra a los escenarios. Su destitución del Consejo de Educación fue uno de los temas más comentados en la capital, y su nueva obra teatral desató una ola de interés y debate. Para muchos españoles, esta historia se ha convertido en un ejemplo de cómo los cambios políticos pueden afectar al entorno cultural y al ánimo de la sociedad.
La obra «Más acá de los romances» se estrenó en el Real Teatro de Retiro y de inmediato atrajo a un gran público. Más del 75% de los asientos estaban ocupados, a pesar de que el nombre del director había estado recientemente vinculado a un sonado escándalo en el gobierno madrileño. Según El País, el público acudió no solo por el arte, sino también para presenciar cómo el exfuncionario asumiría su nuevo papel.
Teatro y política
En el centro del montaje están las figuras del filólogo Ramón Menéndez Pidal, su esposa María Goyri y su hija Jimena, así como las reflexiones sobre el legado del ensayista Julián Marías. Algarra, fundador de la compañía For the Fun of it y de la Asociación Príncipe Baltasar Carlos, utiliza el escenario para explorar el papel de los romances españoles en la formación de la cultura nacional. La obra transmite una nostalgia por las tradiciones perdidas y una inquietud ante la desaparición de la unidad cultural.
Se presta especial atención a la identidad y a la política lingüística. La obra aborda cuestiones sobre la conservación del idioma español y las tradiciones, así como el impacto de las reformas educativas en la memoria cultural. Según El País, la puesta en escena incluye críticas a tendencias actuales como la reducción de la celebración del Día de la Hispanidad en las escuelas y las polémicas en torno al bilingüismo.
Educación y memoria
Muchos antiguos alumnos recuerdan que Algarra siempre daba una importancia especial a las fechas históricas y a las festividades nacionales. Su enfoque pedagógico a menudo generaba debate: algunos lo consideraban excesivamente romántico, otros lo veían esencial para preservar la continuidad cultural. La obra también destaca el papel de María Goyri como una de las primeras profesoras universitarias en España y su destino durante la época del régimen de Franco.
Los críticos subrayan que la puesta en escena combina un profundo análisis literario con una nostalgia personal por el pasado. Algunos expertos, como la profesora de Historia de América Izaskun Álvarez, opinan que el director idealiza el pasado y crea una imagen de España que no siempre se corresponde con la realidad. Sin embargo, la obra ha generado intensos debates sobre cómo el pasado influye en la identidad actual.
Financiación y reacciones
El proyecto recibió una financiación de 26 000 euros de la Fundación del Teatro Real, lo que también generó debate en los círculos culturales. Muchos se preguntan hasta qué punto está justificada la asignación de fondos a montajes que abordan temas controvertidos y generan reacciones divididas.
El estreno de «Más acá de los romances» marcó no solo el regreso de Algarra al arte, sino que también sirvió de detonante para un amplio debate sobre el papel del teatro en la formación de la opinión pública. En Madrid sigue discutiéndose cómo las opiniones personales del director se reflejan en el contenido de la obra y por qué su regreso ha causado tanto revuelo.
En los últimos años, España ha vivido varios episodios en los que proyectos culturales se han convertido en objeto de debate público por su contexto político. Por ejemplo, en 2025 en Barcelona se analizó una exposición dedicada a la identidad catalana, mientras que en Valencia una obra de teatro sobre la guerra civil provocó protestas. Estos acontecimientos demuestran que el arte en España suele ser un espacio para discutir temas delicados y refleja los cambios de la sociedad.












