
Los resultados de una reciente encuesta en Aragón podrían marcar un punto de inflexión para toda España. Por primera vez en muchos años, los socialistas están al borde de un fracaso histórico, mientras que los partidos de derecha afianzan su apoyo. Estos cambios pueden alterar el equilibrio de poderes no solo en la región, sino también a nivel nacional.
Según el estudio, el PSOE liderado por Pilar Alegría podría obtener solo 17 o 18 escaños en el parlamento regional, la cifra más baja en la historia de los socialistas en Aragón. Al mismo tiempo, el Partido Popular (PP), encabezado por Jorge Azcón, consolida su liderazgo y podría alcanzar la mayoría con el respaldo de Vox, que muestra un crecimiento impresionante.
Глубокий сдвиг
Las encuestas revelan que el 57% de los habitantes de la región confía en la victoria de Azcón, mientras solo el 20,5% cree en el éxito de Alegría. Esta diferencia refleja claramente un desplazamiento del electorado hacia la derecha. Si se confirman los pronósticos, el PSOE igualará o incluso superará el récord negativo de 2015, cuando el partido obtuvo 18 escaños. Esta vez, la competencia a la izquierda es prácticamente inexistente: Podemos desaparece del parlamento y Chunta e Izquierda Unida (IU) mantienen apenas una presencia mínima.
Aragón es conocido como el “Ohio español” por su capacidad de reflejar las tendencias nacionales. Actualmente, se observa un claro dominio de las fuerzas de derecha: PP y Vox juntos podrían superar la mitad de los votos. Además, Vox está cerca de igualar en escaños a los socialistas en algunos distritos, algo que hasta hace poco parecía imposible.
Fracaso de la izquierda
En 2015, el éxito de Podemos sorprendió a muchos, pero la situación ha cambiado drásticamente. El partido de Pablo Iglesias pierde terreno y parte de su electorado opta por otras fuerzas de izquierda, que no logran influir significativamente en el resultado final. Chunta e IU apenas aspiran a 3 o 5 escaños, mientras que la influencia de los nacionalistas aumenta a medida que cae el apoyo al PSOE.
Al mismo tiempo, Vox, liderado a nivel regional por Alejandro Nolasco, casi duplica sus resultados. El partido alcanza hasta 13 escaños y se convierte en un actor clave para la formación de la futura coalición. En dos de los tres distritos, Vox queda solo a un escaño de los socialistas y en algunas zonas la diferencia prácticamente desaparece.
Estrategias y alianzas
Para el PP la consigna es clara: mantener el liderazgo y evitar cualquier debilitamiento. Sin embargo, incluso con una victoria sólida, Ason necesitará el apoyo de Vox para formar gobierno. Las alternativas que incluyen a Teruel Existe y PAR no suman la mayoría necesaria. Así, el futuro de la región podría quedar en manos de la ultraderecha, que ya bloqueó los presupuestos y provocó elecciones anticipadas.
La dirección nacional del PP, con Feijóo incluido, participa activamente en la campaña y visita las tres provincias. El objetivo principal es movilizar a los simpatizantes y evitar la fuga de votos. Por su parte, Vox despliega una estrategia agresiva y recorre decenas de ciudades y pueblos para consolidar su avance y aumentar la distancia respecto a sus rivales.
El impacto de los nuevos actores
La aparición del partido «Se Acabó la Fiesta» liderado por Alvise Pérez añade un elemento de intriga. Aunque no logra representación parlamentaria, resta parte de los votos a Vox y limita su crecimiento. No obstante, Vox sigue siendo la fuerza con mayor dinamismo, atrayendo no solo a sus votantes habituales, sino también a parte del electorado de PSOE y PP.
Chunta, por el contrario, se beneficia del retroceso de los socialistas: una parte considerable de los antiguos simpatizantes del PSOE ahora vota por los nacionalistas. El líder de Chunta, Jorge Pueyo, aprovecha activamente su imagen de político independiente, lo que le otorga a la formación escaños adicionales, especialmente en Zaragoza y Huesca.
El papel de los partidos minoritarios
Aragón Existe–Teruel Existe e IU mantienen una influencia limitada, pero podrían ser claves en la formación de coaliciones. El exdiputado Tomás Guitarte busca desempeñar un papel decisivo, aunque sus opciones están restringidas sin el apoyo de los grandes partidos. El PAR, pese a su larga trayectoria, corre el riesgo de desaparecer por completo del parlamento, lo que supondría un duro golpe para la política regional.
En general, las encuestas no anticipan sorpresas en la noche electoral. La mayoría de los residentes de la región ya tiene decidido su voto y no se prevén cambios inesperados. Sin embargo, el hecho mismo de un cambio tan brusco en el panorama político despierta interés y preocupación entre los observadores de todo el país.
En los últimos años, España ha sido testigo en varias ocasiones de cambios drásticos en los parlamentos regionales. Por ejemplo, en 2023 tuvo lugar un giro similar en Castilla y León, donde los partidos de derecha lograron por primera vez en mucho tiempo la mayoría absoluta. En Cataluña y Madrid también se registraron éxitos inesperados de nuevas fuerzas políticas, lo que llevó a una revisión de las coaliciones habituales. Estos acontecimientos reflejan que el panorama electoral en el país es cada vez menos predecible y que las elecciones regionales suelen actuar como catalizador de transformaciones a nivel nacional.












