
Las tecnologías de construcción en España están dando un salto cualitativo, ofreciendo al mercado inmobiliario soluciones innovadoras y eficientes. Los tradicionales y largos procesos de obra están siendo reemplazados por casas prefabricadas inteligentes, que combinan rapidez en la construcción, sostenibilidad y sistemas avanzados de automatización. Ya no se trata solo de estructuras modulares, sino de viviendas de alta tecnología capaces de adaptarse a las necesidades de sus propietarios.
La principal diferencia de estas viviendas radica en su “inteligencia”. Su base es la domótica, un concepto que integra todos los sistemas de ingeniería del hogar en una sola red. Es posible controlar la iluminación, el clima, la seguridad y los electrodomésticos a distancia desde el móvil o mediante asistentes de voz. Esto no solo ofrece un confort sin precedentes, sino que también permite ahorrar considerablemente en recursos. Los sistemas inteligentes optimizan el consumo de energía, regulando de forma automática la calefacción y el aire acondicionado según el clima y la presencia de personas en el hogar.
Las ventajas de este enfoque son evidentes. En primer lugar, ofrece un nivel de control y seguridad sin precedentes. El propietario puede consultar las cámaras de videovigilancia en cualquier momento, recibir notificaciones de movimiento en la parcela o abrir la cerradura electrónica para invitados estando a cientos de kilómetros de casa. En segundo lugar, el diseño modular permite una gran flexibilidad en la distribución, creando espacios únicos que pueden modificarse fácilmente en el futuro. Y, por último, su mayor fortaleza: la rapidez. Todo el proceso, desde la fabricación de los módulos en fábrica hasta su montaje en la parcela, lleva apenas unos meses, lo que reduce drástически los plazos de espera para estrenar vivienda.
Una vivienda inteligente moderna puede contar con un sistema de gestión centralizada, iluminación LED adaptativa, termostatos inteligentes, persianas y cortinas automatizadas, así como electrodomésticos conectados a internet. El precio de estos proyectos en España varía según el tamaño, los materiales y el nivel de tecnología incorporada. Los modelos compactos básicos pueden adquirirse desde 70.000 a 100.000 euros, mientras que el coste de villas familiares espaciosas con todas las opciones puede superar los 150.000 euros.
Es importante entender que para instalar una vivienda de este tipo se requiere el mismo paquete de documentos que para cualquier construcción tradicional. Es necesario obtener la licencia de obras y presentar un proyecto técnico firmado por un arquitecto. No se necesitan permisos adicionales para el propio sistema domótico. Proyectos similares ya se están llevando a cabo en muchas regiones del país, incluidas Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Marbella, acercando la vivienda del futuro al presente.












