
En Valladolid ha sido detenido un empleado del servicio médico sospechoso de una serie de robos a pacientes y sus familiares. Según la investigación, el hombre aprovechaba su posición laboral para sustraer discretamente objetos personales y dinero de personas en situaciones de estrés, ya sea en los pasillos del hospital o durante el traslado en ambulancia. Sus acciones generaron preocupación entre pacientes y personal en varios centros médicos de la ciudad.
La investigación se inició tras recibirse en otoño cuatro denuncias similares sobre la desaparición de carteras y otros objetos de valor. Las víctimas señalaron que los hurtos tuvieron lugar tanto en las salas de urgencias como durante el traslado en ambulancias de cuidados intensivos. En cada caso, el sospechoso fue visto cerca de los afectados en el momento en que desaparecieron sus pertenencias.
Modus operandi del delito
Uno de los episodios ocurrió a finales de octubre en el Hospital Clínico Universitario. Una mujer esperaba ser atendida en urgencias cuando un celador le sugirió guardar su bolso en “un lugar más seguro”. Más tarde descubrió que de su cartera habían desaparecido dinero, tarjetas bancarias y un billete de la lotería de Navidad. Poco después, otro paciente denunció la desaparición de una cartera con una importante suma de dinero y un billete de lotería en el Hospital Universitario Río Hortega. En ambos casos, el sospechoso fue visto cerca de las víctimas.
En noviembre, el hijo de uno de los pacientes informó que durante el traslado de su padre en ambulancia desapareció una bolsa con dinero y varios billetes de lotería. Ese mismo día, otra familia denunció la pérdida de una cartera con dinero, tarjetas bancarias y un abono del club de fútbol Real Valladolid perteneciente a su familiar, quien también fue llevado al hospital en ambulancia.
Casos reiterados
La policía comprobó que el detenido ya había sido investigado previamente por hechos similares. En 2023 fue sospechoso de haber sustraído 500 euros a una mujer durante su traslado en ambulancia. En 2019 se le relacionó con la desaparición de una cartera con 900 euros de un paciente tras un incidente médico. En 2016 se registraron dos episodios: a un hombre, víctima de una caída en un autobús urbano, le faltaron 300 euros, y a otro paciente trasladado a una clínica le desaparecieron 1 500 euros.
Todos estos casos presentan un patrón similar: el celador estaba cerca de la víctima en el momento en que era especialmente vulnerable y no podía vigilar sus pertenencias. Los investigadores señalan que el sospechoso actuaba con rapidez y discreción, aprovechando el caos general y la falta de atención de los presentes.
Próximos pasos
Tras la detención en diciembre, el hombre fue puesto en libertad con la obligación de no abandonar la ciudad. La investigación continúa recabando pruebas y tomando declaración a posibles testigos. Los centros médicos de Valladolid han reforzado los controles sobre su personal para evitar incidentes similares en el futuro.
Las víctimas y sus familiares expresan su preocupación y exigen un mayor control sobre el personal que tiene acceso a las pertenencias de los pacientes. En la ciudad se debate la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en hospitales y servicios de emergencia.












