
En 2025, la reina Letizia acaparó la atención pública no por sus atuendos, sino por su nuevo estilo de comunicación. Los españoles notaron que la monarca comenzó a aparecer en público con mayor frecuencia, mostrando sencillez y cercanía. En lugar de centrarse en la moda, Letizia apostó por establecer un contacto sincero con las personas y ofrecer discursos llenos de contenido, lo que cambió de inmediato la percepción de su papel en la sociedad.
Mientras la princesa Leonor se prepara para su futura coronación, la reina ha cedido deliberadamente parte del protagonismo mediático a su hija. Esto le ha permitido a Letizia enfocarse en sus propias iniciativas y construir una nueva imagen: no solo como símbolo de elegancia, sino también como una figura capaz de hablar sobre temas relevantes para el país. Sus apariciones públicas se han vuelto más frecuentes y su comportamiento es menos formal, lo que ha generado una respuesta positiva entre los españoles.
Nueva estrategia
Un papel clave en estos cambios lo tuvo el relevo en la dirección de la Casa Real. Con la llegada de Marta Carazo como jefa de la secretaría, la comunicación se orientó hacia intervenciones personales y el diálogo directo con la sociedad. Letizia empezó a tomar la palabra más a menudo en actos oficiales, y sus discursos destacaron por su actualidad y emoción. Por primera vez en mucho tiempo, el público debatía no solo sobre su imagen, sino sobre el contenido de sus palabras.
En 2025, la reina sorprendió en varias ocasiones con formatos inesperados. En particular, se está considerando la posibilidad de lanzar su propio pódcast, lo que sería una continuación lógica de su nueva apuesta por la transparencia. Este paso le permitiría acercarse aún más al público y abordar directamente los temas que preocupan a los españoles.
Intervenciones memorables
Entre los momentos más destacados del año está el discurso televisivo con motivo del décimo aniversario del proyecto “Historias de nuestro cine”. En esta intervención, Letizia demostró no solo grandes dotes oratorias, sino también su capacidad para tratar temas complejos de manera sencilla. Su apoyo a la inclusión se puso de manifiesto cuando, junto a sus hijas, recurrió al lenguaje de signos, lo que generó una ola de aprobación social.
La reina tampoco dejó de lado las cuestiones sociales más sensibles. En sus discursos abordó el impacto de las redes sociales en la juventud, los problemas de las enfermedades raras y la importancia de cuidar el lenguaje. Este enfoque convirtió sus intervenciones en tema de debate tanto en los medios como en las redes sociales.
La moda pasa a segundo plano
Aunque este año Letizia no buscó sorprender con nuevos estilismos, algunos conjuntos sí quedaron en la memoria del público. Durante viajes al extranjero y en los principales eventos lució prendas sobrias pero elegantes. El vestido blanco de encaje en Egipto, el traje sastre con corbata de Sandro, el conjunto blanco clásico en su visita al Vaticano, un abrigo bordado de Carolina Herrera en Pekín y un vestido negro con tiara de Cartier en Madrid —estos estilismos se han convertido en símbolos de su nueva imagen.
En el festival de cine Atlantida Mallorca Film Fest, la Reina eligió un vestido blanco de lino, mientras que en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias lució un vestido negro con una capa vaporosa y pendientes de diamantes negros. Aunque el año 2025 en general no se caracterizó por experimentos de moda, algunas de las apariciones de Letizia volvieron a atraer la atención de los expertos en tendencias.
Estilo e influencia
A lo largo del año, la Reina adoptó un enfoque minimalista en su vestuario, repitiendo con frecuencia sus prendas favoritas y apostando por básicos versátiles. Esta elección reforzó la sensación de cercanía y sencillez que transmitió en sus intervenciones públicas. Los españoles destacan que Letizia se ha acercado más al pueblo y que sus palabras han cobrado más peso que nunca.
En 2025, la Reina Letizia demostró que la monarquía moderna puede ser no solo un símbolo de tradición, sino también un ejemplo de apertura y diálogo. Su nuevo estilo de comunicación y el énfasis en el contenido han hecho de este año uno especial para toda la familia real.












