
En otoño de 2018, Isabel Díaz Ayuso, aún sin ocupar cargos de relevancia, viajó a Israel. En pocos días visitó Jerusalén, los Altos del Golán, Tel Aviv y varios asentamientos en Cisjordania. En aquel entonces, su nombre aún no se asociaba a la política de alto nivel, pero, según su entorno, este viaje resultó clave para la formación de sus ideas sobre Oriente Medio.
Durante la visita, Ayuso se fotografió con David Elhayani, quien presidía el consejo de colonos en el valle del Jordán y era presidente de la organización Yesha, que agrupa a cientos de miles de colonos israelíes. Elhayani es conocido por su apoyo a la expansión de los asentamientos israelíes y su cercanía al primer ministro Netanyahu. La pregunta sobre cómo se organizó este encuentro sigue sin respuesta: los representantes del gobierno madrileño no hacen comentarios, alegando que en ese momento Ayuso no ocupaba cargos oficiales.
Se considera que precisamente esa semana en Israel ejerció una gran influencia sobre ella. Tras los acontecimientos en Gaza en 2023, su apoyo a Israel se volvió aún más visible. En diciembre de 2018 expresó públicamente su admiración por el país, y ya a principios de 2019, al asumir como presidenta regional, pasó a declararse abiertamente amiga de Israel.
En torno a Ayuso se ha formado un círculo de personas estrechamente vinculadas con la comunidad judía de Madrid y con los negocios israelíes. Entre ellos destaca el empresario David Hatchwell, quien participa activamente en proyectos culturales y económicos entre España e Israel. Su influencia se percibe no solo en el ámbito empresarial, sino también en la política: apoyó la campaña de Netanyahu y fue donante. En Madrid, Hatchwell es conocido por su capacidad para unir empresa y política, así como por ser partidario de reforzar los lazos entre ambos países.
Desde el gobierno de Madrid subrayan que la relación de Ayuso con Hatchwell no va más allá de los contactos habituales con destacados miembros de la sociedad. Sin embargo, la asociación ACOM, vinculada a Hatchwell, considera a Ayuso la líder ideal para el Partido Popular, destacando su firmeza en asuntos relacionados con Israel.
Los lazos entre la delegación madrileña del Partido Popular e Israel tienen una larga historia que se remonta a la época de Esperanza Aguirre. A lo largo de los años, la influencia de la comunidad judía y de estructuras empresariales relacionadas con Israel no ha hecho más que crecer. Ayuso se ha convertido en el nuevo rostro de esta tendencia, mostrando un apoyo constante a Israel en medio de las disputas internacionales sobre el estatus de los asentamientos en Cisjordania, considerados ilegales por la comunidad internacional desde 1967.
En definitiva, el viaje a Israel se convirtió para Ayuso no solo en una experiencia turística, sino en un hito clave que definió su identidad política y sus prioridades internacionales. Las preguntas sobre los detalles de la visita y sus consecuencias para la política regional de Madrid siguen siendo relevantes hoy en día.












