
En España se han vuelto a registrar casos del llamado «lazo libanés», un método que permite a los delincuentes robar dinero en efectivo de los cajeros automáticos en cuestión de segundos. Recientemente, en Alicante, la policía detuvo a dos hombres sospechosos de intentar sustraer dinero mediante este sistema. El incidente ocurrió en una de las calles céntricas de la ciudad, cuando los implicados intentaban retirar discretamente los billetes sin dañar el cajero.
El método consiste en que los estafadores colocan una lámina plástica especial en la ranura de salida de efectivo del cajero. Cuando el cliente realiza una operación y espera su dinero, los billetes quedan atascados dentro de la máquina. Sin recibir el efectivo, el usuario suele pensar que ha ocurrido un fallo técnico y se marcha, dejando su dinero atrapado en el dispositivo.
Una vez que el cliente abandona el cajero, los delincuentes regresan, extraen cuidadosamente la lámina junto con los billetes retenidos y desaparecen. Mientras tanto, el cajero permanece fuera de servicio hasta que los empleados del banco detectan la manipulación e inician las reparaciones.
Detalles de la detención
Durante el último incidente en Alicante, la policía detuvo a dos hombres de 25 y 49 años. Uno de ellos se encontraba dentro del local del cajero e intentaba instalar la lámina plástica con la ayuda de un destornillador, mientras que el otro vigilaba desde el exterior para alertar sobre la posible llegada de extraños o de personal de seguridad.
La operación de detención se llevó a cabo rápidamente: los agentes de policía llegaron al lugar tras la llamada de un testigo que observó actividades sospechosas cerca de un cajero automático. Durante el registro, a los detenidos se les incautaron herramientas y varias láminas plásticas destinadas a ser colocadas en los cajeros automáticos.
Según representantes de la policía, este tipo de delitos se cometen principalmente durante la noche, cuando las sucursales bancarias están cerradas y la probabilidad de ser detectados es mínima. Los estafadores seleccionan cajeros ubicados en zonas poco concurridas o con vigilancia limitada.
Cómo funciona el esquema
La técnica de la «trampa libanesa» no requiere forzar ni dañar el cajero automático. Todo lo que necesitan los delincuentes es una delgada lámina de plástico que insertan cuidadosamente en la ranura de dispensación de efectivo. Cuando el cliente retira dinero, los billetes quedan atascados entre la lámina y el mecanismo interno del dispositivo.
El usuario, al no recibir el dinero, suele pensar que hubo un fallo y se marcha sin sospechar la trampa. Después, los delincuentes regresan tranquilamente, extraen la lámina junto con el dinero y se retiran. En ocasiones, el cajero automático deja de funcionar tras esta manipulación, lo que puede causar molestias adicionales a otros usuarios.
La policía señala que este tipo de esquemas se están volviendo cada vez más sofisticados. Los estafadores emplean diferentes tipos de dispositivos para que sean difíciles de detectar, incluso con una inspección rápida del cajero automático. Además, los delincuentes suelen actuar en pareja: uno distrae la atención mientras el otro manipula el dispositivo.
Recomendaciones de la policía
Las autoridades recomiendan extremar la precaución al utilizar cajeros automáticos, especialmente durante la noche o en zonas poco transitadas. Si el cajero no entrega el dinero o nota objetos extraños en la ranura de dispensado, no abandone el lugar y comunique inmediatamente la situación a la policía o al servicio de atención al cliente del banco.
También se aconseja revisar el cajero antes de utilizarlo: cualquier detalle inusual, restos de pegamento o inserciones de plástico pueden ser señal de la instalación de una ‘trampa libanesa’. No intente extraer objetos sospechosos por su cuenta, ya que podría dañar el dispositivo o incluso ser acusado de intento de sabotaje.
En caso de situaciones sospechosas, lo mejor es esperar la llegada del personal del banco o de la policía. Cuanto antes se detecte la manipulación, mayores serán las posibilidades de recuperar el dinero y prevenir nuevos robos.












