
Las fiestas navideñas para la familia Urdangarin-Borbón este año prometen ser especialmente intensas y llenas de desplazamientos. Tras los difíciles acontecimientos de los últimos años, marcados por la vida personal de los padres y los cambios familiares, los hijos de Cristina e Iñaki se preparan para una auténtica maratón de encuentros y viajes. Su itinerario incluye no solo varias ciudades de España, sino también destinos internacionales para poder pasar tiempo con ambas ramas de la familia.
Las vacaciones están planificadas casi al minuto. Cada uno de los hermanos vive en una ciudad diferente: Pablo está instalado en Barcelona, Miguel trabaja en Madrid, e Irene y Juan Valentín estudian y residen en Reino Unido. El reencuentro familiar comienza en Ginebra, donde actualmente reside la infanta Cristina. Sin embargo, ahí no terminan sus viajes: aún les esperan varias paradas más para no perderse ninguna tradición familiar importante.
Reencuentros familiares
El primer punto del calendario festivo es el encuentro en Ciudad Real, donde Pablo concluye la temporada deportiva con un partido para su club. En las gradas se reúne toda la familia: madre, hermanos y hermana, para apoyarle y celebrar el inicio de las vacaciones. Este evento marca el arranque de una serie de traslados que les esperan en las próximas semanas.
Luego la familia se traslada a Madrid, donde tradicionalmente se reúnen en la residencia de Zarzuela. Aquí transcurren las principales veladas navideñas en compañía de la madre y abuela, la reina Sofía. Este año es especialmente difícil para la reina: recientemente perdió a una pariente cercana y el apoyo familiar es ahora más importante que nunca para ella.
Viaje al norte
Tras las reuniones en Madrid, los hijos de Urdangarin viajan a Vitoria para recibir el Año Nuevo junto a su padre y la familia paterna. En la mesa festiva se encuentran la abuela paterna, Claire Liebert, y la nueva pareja de Iñaki, Ainhoa Armentia. La relación entre los hijos y Ainhoa ya desde hace tiempo es cordial y amigable, lo que ha facilitado notablemente el ambiente familiar tras un complicado período de adaptación.
En Vitoria se respira un ambiente especial: aquí los niños pueden sentirse parte de una gran familia, pese a los cambios en la vida de sus padres. Para Iñaki es una oportunidad de compartir tiempo con sus hijos y, para ellos, de apoyar a su padre y conocer más de su nueva vida.
Final en Abu Dabi
El broche final de las vacaciones navideñas es un viaje a Abu Dabi. Allí la familia se reencuentra para celebrar no solo la festividad de Reyes, sino también el 88 cumpleaños del rey Juan Carlos I. A la celebración se suman la infanta Elena y sus hijos, Froilán y Victoria Federica. Para el antiguo monarca, es un momento especialmente importante: tras una ola de críticas y la publicación de su autobiografía, el apoyo familiar adquiere un valor especial.
La reunión en Abu Dabi representa una rara oportunidad para que todos los miembros de la familia se junten, a pesar de las distancias y diferencias. Tras las fiestas, cada uno retoma sus actividades: los estudios, el trabajo y nuevos proyectos. Solo Irene continúa su formación universitaria en Inglaterra, mientras que sus hermanos ya están construyendo sus carreras profesionales y vidas personales.
Cambios personales
Este año también hubo novedades en la vida personal de los hijos de Urdangarin. Juan Valentín apareció por primera vez en público con su nueva pareja, Sofia Khan, colega de trabajo en una empresa vinculada a carreras ecológicas. Pablo y Miguel siguen con sus respectivas parejas, y el hermano menor acaba de incorporarse a un fondo de inversión tecnológica dedicado a proyectos científicos y medioambientales.
A diferencia de sus hermanos, Irene no hace pública su vida privada tras su ruptura con su anterior novio. Está completamente centrada en sus estudios y en las nuevas oportunidades que le brinda la vida universitaria en Inglaterra.
Si no lo sabía, Iñaki Urdangarin, exduque de Palma y exdeportista, estuvo casado con la infanta Cristina, hija del rey Juan Carlos I. Tras un sonado proceso judicial y su divorcio, sus hijos han mantenido relación con ambas familias, pese a las distancias y los cambios. La infanta Cristina reside en Ginebra e Iñaki en Vitoria. Sus hijos participan activamente en la vida social, el deporte y desarrollan sus propias carreras en distintos países de Europa.












