
La renovación de la colección en el Museo de Bellas Artes de Valencia ha sido un acontecimiento destacado para toda España. Las nuevas salas dedicadas al Renacimiento y la Contrarreforma no solo amplían la visión sobre el patrimonio artístico del país, sino que también subrayan el papel de Valencia como centro clave de los cambios culturales en los siglos XV y XVI. Esta iniciativa influye en la percepción de la historia del arte y ofrece la oportunidad de contemplar obras raras antes inaccesibles para el gran público.
La influencia de Italia y el papel de Valencia
En el siglo XV, Valencia se consolidó como el principal puerto que conectaba España con Italia. El auge económico, el interés por nuevas ideas y el apoyo de familias influyentes como los Borgia permitieron que la ciudad fuera pionera en acoger las corrientes renacentistas. Ya en 1472, los artistas Paolo de San Leocadio y Francesco Pagano trabajaron en los frescos de la catedral por encargo del futuro papa Alejandro VI. Más tarde, en 1506, Fernando Yáñez de la Almedina y Fernando Llanos, conocidos como Los Hernandos, comenzaron a realizar las pinturas del altar mayor, aplicando la experiencia adquirida en el taller de Leonardo da Vinci en Florencia.
Una década después, cuatro maestros formados en Italia —Bartolomé Ordóñez, Diego de Siloé, Pedro Machuca y Alonso Berruguete— regresaron a la península ibérica. Su aportación fue tan relevante que el historiador Manuel Gómez-Moreno los denominó «Las Águilas del Renacimiento español». Como destaca El País, fueron estos artistas quienes difundieron las nuevas ideas artísticas por toda España, transformando el panorama del arte.
La exposición y nuevos hallazgos
La primera de las salas renovadas del museo destaca cómo Valencia se convirtió en canal de influencias italianas. Se exhiben obras de Paolo de San Leocadio, Joan de Borgoña, Fernando Yáñez de la Almedina y Fernando Llanos, así como trabajos de Vicente Masip, padre de Joan de Joanes. Para ampliar la perspectiva, se han incorporado piezas de Diego Siloe y Alonso Berruguete, adquiridas por el museo especialmente para esta exposición.
La segunda sala renovada está dedicada a la Contrarreforma y su impacto en la pintura. Aquí se pueden ver obras de Nicolás Borrás, Juan Sariñena, Vicente Requena y también trabajos de Luis de Morales, Gaspar Becerra y Luis de Vargas. La exposición comienza con el «Tríptico de la pasión» del taller de El Bosco, adquirido por la coleccionista Mencía de Mendoza, y continúa con el retrato «Michele Marullo Tarcaniota» de Sandro Botticelli, cedido por los herederos de Francesc Cambó.
Obras maestras y nuevos recorridos
La exposición otorga un lugar especial a la obra de Vicente Masip (1475–1545) y su hijo Joan de Joanes (1503/1505–1579), cuyas creaciones están consideradas entre las mejores de la historia pictórica valenciana. En la sala dedicada a Joan de Joanes se exhibe el destacado «Ecce Homo», verdadera joya de la colección.
Con la apertura de dos nuevas salas, el museo ha completado la renovación total de la sección dedicada al Renacimiento. Ahora los visitantes pueden seguir fácilmente la evolución de los estilos artísticos y comprender cómo Valencia se convirtió en un foco de nuevas ideas. Según El Pais, la exposición renovada convierte la colección del museo en una de las más valiosas de España.
Contexto y acontecimientos recientes
En los últimos años, el interés por la historia del Renacimiento en España ha crecido notablemente. En 2025, Madrid acogió una gran exposición dedicada a la influencia de los maestros italianos en la pintura española, en la que participaron también obras de Valencia. En Barcelona se inauguró recientemente una muestra sobre el papel de los artistas catalanes en la difusión de las nuevas corrientes artísticas. Proyectos como estos ayudan a comprender mejor cómo los intercambios culturales han dado forma a la España actual y por qué iniciativas como la renovación del museo en Valencia generan tanto interés social.












