
En el gobierno de España crece la preocupación por el comportamiento de Koldo García, exasesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos. Tras las declaraciones del presidente Pedro Sánchez en el Senado, quien calificó su relación como «absolutamente casual», Koldo ha intensificado sus esfuerzos para demostrar lo contrario en los medios, subrayando que su vínculo era mucho más estrecho.
Una atención especial causó la reciente comisión sobre el caso Koldo, donde Sánchez también negó conocer a Antxón Alonso, copropietario de la empresa Servinabar, y respondió con ironía a las preguntas sobre la llamada «banda Peugeot». En sus respuestas, el presidente evitó afirmaciones directas, alegando desconocimiento de los detalles.
Momento crítico: audiencias clave en el Tribunal Supremo
Esta semana la situación se agrava: el jueves el Tribunal Supremo revisará las medidas cautelares para Ábalos y Koldo, mientras que el empresario Víctor de Aldama prestará declaración en la Audiencia Nacional. Koldo, por su parte, acusó a Sánchez de reunirse con Arnaldo Otegi en presencia de Santos Cerdán y Antxón Alonso, una afirmación que fue rotundamente desmentida tanto por el presidente como por el líder de Bildu.
Dentro del gobierno, crece la sensación de que la estrategia de defensa no la marca Ábalos, sino el propio Koldo. Esto genera tensión en Moncloa, ya que esta actitud podría desbaratar los intentos de acotar el escándalo a unos cuantos «chivos expiatorios» y evitar su impacto sobre todo el partido y el gabinete.
El temor de Ábalos y la presión mediática
En julio, durante la comparecencia de Sánchez en el Congreso, así como en reuniones con representantes del partido tras la detención de Serdán, se marcó una ‘línea roja’: bajo ningún concepto permitir pruebas de financiación ilegal del partido. Sin embargo, la actividad de Koldo, sus filtraciones de audios y fotografías, así como la confesión de Ábalos en una entrevista sobre su temor a ir a prisión, aumentan la tensión interna. El jueves se perfila como un día clave para ambos implicados en el caso.
Desde que Sánchez calificó su relación como ‘absolutamente casual’, han aparecido en la prensa numerosas fotos en las que se le ve junto a Koldo. También se recuerdan palabras del propio presidente, quien alguna vez llamó a Koldo ‘el último aizkolari socialista’: una persona en la que confiaba tanto que le encargó custodiar las firmas para participar en las primarias a la secretaría general del PSOE en 2017.
Vínculos con Bildu y traslados de presos
En el libro publicado tras su llegada a La Moncloa, Sánchez narraba cómo Koldo pasaba la noche en la oficina de la calle Marqués de Riscal para no dejar sin vigilancia documentos importantes. Incluso una vecina le ofreció usar la ducha para que no abandonara su puesto ni un minuto.
Paralelamente, se debate el acercamiento entre el PSOE y Bildu, especialmente tras el regreso de Sánchez a Ferraz. Este acercamiento se tradujo en el apoyo a María Chivite en el gobierno de Navarra, la obtención de la alcaldía de Pamplona tras las elecciones de 2023 y, de manera especialmente notoria, el traslado masivo o la excarcelación de presos de ETA a cárceles del País Vasco y Navarra.
Hechos y cifras: traslados de presos de ETA
A día de hoy, el 99,4% de los condenados por casos relacionados con ETA han sido trasladados más cerca de sus hogares: de 176 personas, 175 ya se encuentran en cárceles del País Vasco y Navarra. En concreto, en la prisión de Zaballa (Álava) hay 70 internos, en Basauri (Bilbao) — 31, y en Martutene (San Sebastián) — 40. Según datos de AVT, aún no se ha podido localizar con exactitud a otros 23 reclusos. En Navarra permanecen 11 personas.
Todo esto aumenta la presión sobre el Gobierno, que intenta mantener el control de la situación y evitar que el escándalo de las mascarillas y las divisiones internas destruyan la defensa política del partido.











