
El miércoles 19 de noviembre de 2025, en la sala de plenos del Congreso de España, tuvo lugar un acontecimiento que muchos calificaron de histórico. Los 346 diputados presentes en la votación respaldaron por unanimidad el decreto para destinar 500 millones de euros al sistema de asistencia a personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Esta decisión representó un raro ejemplo de unidad en un parlamento habitualmente marcado por duros desacuerdos y acusaciones cruzadas.
Desacuerdos políticos y un consenso inesperado
A pesar de la unanimidad en la votación, el debate sobre el decreto no estuvo exento de críticas. Representantes de los partidos de la oposición, en particular del Partido Popular (PP) y VOX, manifestaron su descontento por el hecho de que el gobierno utilice una iniciativa tan importante con fines políticos y haya demorado su puesta en marcha casi un año después de la aprobación de la ley correspondiente. Al mismo tiempo, los diputados de Junts recordaron que sus exigencias fueron una de las condiciones para respaldar la candidatura de Pedro Sánchez al cargo de presidente del Gobierno.
El Ministerio de Derechos Sociales, que desempeñó un papel clave en la elaboración de este decreto, destacó la labor de las organizaciones sociales que durante todo un año han luchado por la aprobación de esta medida. Sin embargo, incluso en esta jornada se oyeron reproches al gobierno por su lentitud y la falta de transparencia tanto en la distribución de los fondos como en la definición de los criterios de ayuda.
Nuevas medidas de apoyo y estructura de financiación
El decreto aprobado prevé no solo una financiación adicional, sino también una reforma del sistema de atención a pacientes gravemente enfermos. En particular, se introduce una nueva categoría para casos especialmente complejos, se amplía el acceso al apoyo las 24 horas y la ayuda mensual máxima para las familias puede alcanzar casi los 10.000 euros. Estas medidas buscan aliviar significativamente la vida de los pacientes y sus allegados, quienes durante años se han enfrentado a la falta de recursos y a barreras burocráticas.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, señaló que el presupuesto total de apoyo a personas dependientes en 2025 alcanzará un récord de 3.700 millones de euros, un 15% más que hace dos años. Parte de estos fondos se distribuirán a través de las comunidades autónomas, lo que ha generado dudas entre algunos diputados respecto a la transparencia y la eficacia del gasto.
Reacción social y próximos pasos
En la sala estaban presentes representantes de asociaciones de pacientes que durante el año llevaron a cabo una intensa campaña para la aprobación del decreto. La atención se centró especialmente en el presidente de la organización ConELA, Fernando Martín, quien se ha convertido en símbolo de la lucha por los derechos de los enfermos de ELA y sus familias.
A pesar del tono generalmente positivo, algunos diputados, especialmente de Junts, expresaron dudas sobre la plena y rápida implementación de todas las medidas prometidas. Recordaron que muchas familias ya han perdido a sus seres queridos sin haber recibido ayuda y urgieron a agilizar la entrada en vigor de las nuevas normas y pagos.
Finalmente, la votación concluyó con un apoyo unánime al decreto, un ejemplo poco común de consenso en la política española. Diputados de distintas tendencias dejaron a un lado sus diferencias por un momento para alcanzar un objetivo común: mejorar la vida de los ciudadanos más vulnerables del país.












