
En Extremadura se intensifica un grave conflicto político dentro de la sección regional del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Tras los desastrosos resultados en las últimas elecciones, el presidente de la provincia de Cáceres, Miguel Ángel Morales, exigió públicamente la dimisión inmediata del líder socialista regional, Miguel Ángel Gallardo. Según Morales, Gallardo es directamente responsable de la histórica caída en el apoyo al partido.
En las últimas elecciones, el PSOE perdió diez escaños en el parlamento regional y los votos a favor de los socialistas se redujeron en más de cien mil. Si en 2023 el partido, bajo el liderazgo de Guillermo Fernández Vara, obtuvo 28 escaños, ahora solo consiguió 18. El porcentaje de votos cayó del 39,9 % al 25,7 %. Es el peor resultado de los socialistas en Extremadura en las últimas décadas.
Exigencia de cambios
Morales no ocultó su decepción y afirmó que el partido necesita cambios urgentes. Según él, ninguno de los responsables del fracaso debe participar en la búsqueda de soluciones para salir de la crisis. Insiste en la creación de una dirección provisional y en una renovación total de la sección regional del PSOE. Morales subrayó que los votantes han dejado clara su postura respecto a la candidatura de Gallardo y que el partido debe reconocer sus errores.
Gallardo asumió la dirección regional del PSOE en marzo de 2024 y se convirtió en candidato a la presidencia de la Junta de Extremadura, a pesar de estar siendo investigado por un presunto abuso de poder. En concreto, la investigación se centra en la posible contratación de un familiar del presidente en la administración de Badajoz. Tras conocerse los resultados electorales, Gallardo no descartó su dimisión y convocó una reunión urgente de la dirección regional del partido.
Reacción dentro del partido
Entre los socialistas de Extremadura reina un ambiente tenso. Muchos miembros del partido ya antes de las elecciones temían que el PSOE pudiera perder una parte significativa de sus escaños. Los resultados confirmaron los peores pronósticos: los socialistas no solo retrocedieron, sino que ahora su influencia en el parlamento regional es mínima.
En 2023, Guillermo Fernández Vara logró una victoria formal al obtener el mismo número de escaños que el Partido Popular (PP), pero no pudo formar gobierno debido a la coalición entre el PP y Vox. El nuevo fracaso bajo el liderazgo de Gallardo ha sido para muchos dentro del partido una señal de que se necesitan cambios inmediatos.
El futuro del PSOE en Extremadura
La cuestión sobre el futuro liderazgo del PSOE en la región sigue abierta. Morales y sus seguidores insisten en una renovación total de la dirección y la creación de una estructura provisional. Consideran que solo así el partido podrá recuperar la confianza del electorado y empezar un proceso de reconstrucción.
En los próximos días se espera que continúen los intensos debates internos dentro del partido y puedan surgir nuevos pronunciamientos sobre la necesidad de reformas. Gallardo, a pesar de la presión, aún no ha hecho una declaración definitiva sobre su dimisión, pero la situación evoluciona rápidamente. En Extremadura, los socialistas se ven obligados a replantear su estrategia y política de personal para no perder los últimos resquicios de influencia en la región.












