
Seguro del hogar: ¿cuándo es necesario?
Al comprar una propiedad en España, muchos se preguntan: ¿es obligatorio contratar un seguro de vivienda? La respuesta depende de la forma en que se adquiere el piso o la casa. Si el inmueble se compra mediante un préstamo hipotecario, el banco exige la contratación de un seguro. Esto se debe a que la entidad financiera busca proteger sus intereses económicos ante posibles daños o pérdida del bien.
En caso de adquirir la vivienda con fondos propios, sin recurrir a financiación bancaria, la ley no obliga al propietario a contratar un seguro. Sin embargo, los expertos del sector inmobiliario recomiendan no renunciar a esta protección, ya que ayuda a evitar grandes gastos en situaciones imprevistas.
Exigencias legales y condiciones bancarias
Según la normativa vigente, concretamente el artículo 10 del Real Decreto 716/2009, el seguro de vivienda solo es obligatorio al formalizar una hipoteca. El mínimo de coberturas que debe incluir la póliza es la protección frente a incendios y daños provocados por fenómenos naturales. Los bancos suelen ofrecer el seguro junto con el crédito, pero el cliente tiene derecho a elegir cualquier compañía aseguradora, no únicamente la que recomienda la entidad bancaria.
En la práctica, la mayoría de los compradores prefieren firmar ambos contratos en un mismo lugar, ya que los bancos suelen ofrecer condiciones más favorables al contratar servicios de forma integral. Sin embargo, la ley no limita la libertad de elección del asegurador, y el solicitante puede elegir la opción que más le convenga.
Ventajas del seguro para propietarios e inquilinos
Aunque no siempre sea obligatorio contratar un seguro, disponer de una póliza proporciona protección adicional para la vivienda y los objetos que se encuentran en ella. Los productos de seguros actuales cubren una amplia variedad de riesgos: desde incendios e inundaciones hasta robos y averías de electrodomésticos. En caso de siniestro, todos los gastos de reparación corren a cargo de la compañía aseguradora, lo que ayuda a evitar pérdidas económicas importantes.
Si el propietario no contrata un seguro, tendrá que asumir personalmente todos los gastos ocasionados por accidentes u otros incidentes. Además, una póliza con cobertura de responsabilidad civil protege al propietario frente a posibles reclamaciones de los vecinos, por ejemplo, si una fuga de agua causa daños en otra vivienda.
Seguro para inquilinos: particularidades y recomendaciones
No existe obligación de contratar un seguro de vivienda para los inquilinos. Sin embargo, en el mercado hay productos específicos pensados para quienes alquilan. Estas pólizas permiten proteger los bienes personales del arrendatario ante daños, robos u otras situaciones desafortunadas. En caso de incidentes como incendios, inundaciones o robos, la aseguradora compensa el valor de los bienes perdidos.
Así, la contratación de un seguro no solo responde a la exigencia del banco en caso de hipoteca, sino que también es una medida sensata para proteger los intereses tanto de propietarios como de inquilinos.












