
En 2026, los contribuyentes españoles se enfrentaron a nuevas reglas de acceso a sus datos fiscales. Los nuevos plazos y métodos para verificar la información recopilada por la Agencia Tributaria afectan directamente la preparación de la declaración de la renta. Para muchos residentes, eso implica revisar los detalles con antelación para evitar errores y posibles sanciones.
A partir del 18 de marzo estará disponible el acceso a los datos fiscales personales correspondientes al año 2025. Esto permite revisar previamente la información que se utilizará para generar el borrador de la declaración. Según RUSSPAIN.COM, consultar estos datos a tiempo ayuda a evitar sorpresas desagradables al presentar los documentos y agiliza tanto las devoluciones como el pago de posibles cantidades pendientes.
Acceso a la información
Se puede acceder a los datos fiscales personales a través de la plataforma electrónica de la Agencia Tributaria o mediante la aplicación móvil para Android y iOS. Para entrar, es necesario utilizar un método de identificación válido. Entre las opciones disponibles están el sistema Cl@ve, certificado electrónico FNMT, DNI electrónico y un código único de seis cifras que se puede solicitar en la web de la Agencia Tributaria.
El sistema Cl@ve se utiliza para verificar la identidad en todos los servicios públicos. El registro puede hacerse en línea, por invitación, mediante videollamada o en la aplicación móvil. El certificado electrónico FNMT se instala en el navegador y es válido para trabajar desde ordenador, móvil o tableta. Para usar el DNI electrónico se requiere un dispositivo con NFC y conocer el código PIN. Si ninguna de estas opciones está disponible, es posible obtener un número de acceso facilitando los datos del pasaporte y el importe de una casilla específica de la declaración del año anterior.
Qué información está disponible
Al acceder a la sección «Datos fiscales», los usuarios visualizan información personal y de domicilio, como el nombre, NIF o NIE, así como la dirección y su referencia catastral. A continuación, se muestran los datos financieros de 2025: ingresos laborales, rendimientos por actividad profesional, intereses bancarios, pagos de préstamos, datos de inmuebles y alquileres, además de información sobre cotizaciones sociales y créditos.
Según el perfil del contribuyente y la información transferida a la Agencia Tributaria, los datos pueden variar. Es importante recordar que Hacienda recibe información no solo de bancos y empresas, sino también de plataformas en línea como Wallapop o Airbnb, si la suma de operaciones supera los 2.000 euros o se realizan más de 30 transacciones al año.
Comprobación y rectificación
Antes de confirmar el borrador de la declaración, el contribuyente debe revisar toda la información. Si se detectan errores o datos desactualizados, es necesario corregirlos antes de presentar los documentos. El ciudadano es responsable de cualquier fallo, incluso si fue causado por terceros o sistemas automáticos. Ignorar este requisito puede acarrear multas y revisiones adicionales.
Es importante prestar atención a nuevas fuentes de ingresos que puedan haber surgido durante el año, así como a operaciones con inmuebles y alquileres. Si el año pasado no se presentó declaración o el importe en la casilla correspondiente fue cero, para obtener el número de acceso se deberá indicar los últimos cinco dígitos del IBAN de una cuenta bancaria registrada en 2025.
Contexto y últimas novedades
En los últimos años, España ha reforzado el control sobre los servicios y plataformas electrónicas que transmiten datos sobre los ingresos de los ciudadanos. En 2024, cambios similares ya afectaron a los usuarios de monederos digitales y plataformas de alquiler a corto plazo. En ese momento, muchos tuvieron que actualizar con urgencia sus datos y confirmar transacciones para evitar el bloqueo de devoluciones fiscales. Según russpain.com, estas medidas permitieron reducir errores en las declaraciones y agilizar el trámite de solicitudes. En 2026, la tendencia hacia la digitalización y automatización de los procedimientos fiscales se mantiene, mientras que los requisitos de precisión y puntualidad en la entrega de información siguen en aumento.












