
Madrid refuerza el control de seguridad vial: en Móstoles, agentes de la Guardia Civil detectan regularmente a conductores que intentan presentarse al examen de conducir a pesar de tener el carné retirado o carecer de permiso válido. Estas medidas responden al aumento de infractores, lo que repercute directamente en la seguridad de todos los usuarios de la vía.
Según El País, solo el año pasado en la región detuvieron a 70 personas que acudieron al examen conduciendo su propio vehículo sin el permiso correspondiente. Los operativos se realizan varias veces por semana y cada vez decenas de agentes revisan la documentación de todos los que llegan al centro de exámenes. Se presta especial atención a quienes han perdido el carné por orden judicial o han agotado todos sus puntos.
Operativo durante el examen
Los controles comienzan a primera hora de la mañana, cuando la temperatura cae a cero y la calzada aparece cubierta de aguanieve. Los guardias, con chalecos reflectantes, paran todos los coches privados, salvo los de autoescuelas y transporte público. Los padres que llevan a sus hijos al examen teórico a menudo se sorprenden cuando les solicitan la documentación. La comprobación tarda apenas unos minutos, pero si se detecta una infracción, el vehículo queda inmovilizado y el conductor es trasladado a la oficina para levantar el acta.
A los infractores se les explica que sus acciones están contempladas en el artículo 384 del Código Penal de España, que prevé hasta medio año de prisión, elevadas multas o trabajos en beneficio de la comunidad. Tras la detención, se programa un juicio rápido, que normalmente se celebra en los próximos días en Móstoles.
Esquemas con personas testaferro
Además de conductores sin licencia, los agentes del GIAT (Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico) identifican a quienes intentan presentarse al examen en lugar de otra persona. Para ello, los implicados utilizan pelucas, bigotes postizos y documentos falsificados con gran detalle. En ocasiones, varias personas que actúan en complicidad son detenidas al mismo tiempo en el aula. En uno de los casos, uno de los detenidos intentó escapar escondiendo el documento falso detrás de un secador de manos en el baño.
Según los agentes, estos grupos operan en todo el país, desplazándose entre ciudades y alojándose en hoteles de lujo cerca de los centros de examen. Por la falsificación de documentos y la participación en este tipo de esquemas existen artículos penales específicos, y si los infractores muestran resistencia, también pueden ser imputados por atentado contra la autoridad.
Fraude con permisos extranjeros
Otro problema es la avalancha de intentos de canjear permisos de conducir extranjeros falsos por permisos españoles. En 2025, solo en una de las oficinas de la DGT en la calle Arturo Soria (Arturo Soria) se detectaron 400 casos de presentación de documentación fraudulenta. La mayoría de las veces, se trata de ciudadanos de dos países latinoamericanos cuyos nombres no se revelan por motivos de la investigación.
El esquema es sencillo: el solicitante presenta los documentos a través de la web de la DGT y luego el organismo contacta con el consulado para su verificación. Sin embargo, es precisamente en la fase de visita presencial y comprobación de originales donde con mayor frecuencia se detecta la falsificación. A veces, estos conductores ya trabajan en servicios VTC, lo que supone riesgos añadidos para pasajeros y otros usuarios de la vía.
En algunas semanas, en Madrid llegaron a detener hasta ocho personas al día. Tras el endurecimiento de los controles, parte de los estafadores se trasladó a otras regiones, donde ahora también se están realizando inspecciones.
En los últimos años han aumentado en España los casos de detección de permisos de conducir falsos y de intentos de aprobar exámenes mediante suplantación. En 2024, también se registraron detenciones masivas en Barcelona y Valencia por métodos similares. Las autoridades refuerzan la cooperación entre regiones e intercambian información sobre personas sospechosas. Según RUSSPAIN.COM, este tipo de operaciones permite no solo mejorar la seguridad vial, sino también descubrir grupos organizados que actúan en todo el país.










