
El proceso judicial contra la familia Pujol vuelve a captar la atención de la sociedad española. El motivo es la inesperada declaración del excomisario José Manuel Villarejo, quien negó rotundamente cualquier implicación en la llamada “Operación Cataluña”. Este asunto genera debate desde hace tiempo, ya que está en juego no solo el futuro de destacados políticos, sino también la confianza en el sistema judicial del país. Según información de Ale Espanol, Villarejo insiste en que no participó en acciones dirigidas contra los independentistas catalanes ni estuvo involucrado en la filtración de datos sobre cuentas en el extranjero de la familia Pujol.
Durante la audiencia en la Audiencia Nacional, Villarejo fue citado como testigo. Su interrogatorio se desarrolló en un ambiente tenso: el juez José Ricardo de Prada exigió en varias ocasiones respuestas directas al excomisario, a pesar de sus intentos de eludir ciertas preguntas. Villarejo afirmó haber oído hablar de la “Operación Cataluña”, pero negó cualquier participación. Además, recalcó que desconoce quién fue el responsable de filtrar a la prensa la información sobre los fondos de los Pujol en Andorra.
Detalles judiciales
La defensa de Jordi Pujol y sus hijos sostiene que la investigación sobre sus asuntos financieros se inició por motivos políticos. Según ellos, la publicación de material comprometedor en 2014 fue resultado de la actuación de la llamada «policía patriótica», en la que, según su versión, también participó Villarejo. No obstante, el excomisario insiste en que su papel en estos hechos ha sido exagerado, y que la persona clave encargada de recopilar información fue otro policía, Marcelino Martín Blas.
Durante el interrogatorio, Villarejo mantuvo varios enfrentamientos verbales con el juez, alegando que sentía presión por parte del tribunal. También se negó a responder a algunas preguntas, argumentando que está siendo investigado en otro caso en Andorra. Por su parte, el juez exigió mantener el orden y evitar comentarios irónicos. Villarejo también intentó distanciarse de Victoria Álvarez, ex pareja de Jordi Pujol Ferrusola, quien fue la primera en denunciar posibles irregularidades en la familia Pujol.
Acusaciones cruzadas
Ese mismo día también declaró ante el tribunal el exsubdirector de la Policía, Eugenio Pino. Afirmó que Villarejo acompañó a Álvarez al interrogatorio policial. En respuesta, Villarejo cuestionó la salud mental de Pino, lo que le valió una nueva advertencia del juez. Al discutir las notas personales de Villarejo, donde se mencionaban figuras clave de la ‘Operación Cataluña’, el excomisario aseguró que sus anotaciones a menudo se malinterpretan y que en esa época él estaba centrado en cuestiones de terrorismo y viajaba a países de Oriente Medio.
Los juicios relacionados con el caso Pujol ya han dado lugar en varias ocasiones a sonados escándalos. Por ejemplo, anteriormente se generó confusión en la sala por la citación de un testigo, lo que provocó una reacción acalorada entre los presentes. Este episodio se relató en detalle en el reportaje sobre el giro inesperado en el proceso del caso Pujol.
Contexto y consecuencias
Según informa Ale Espanol, Villarejo reconoció haberse reunido con altos cargos del Ministerio del Interior, pero dijo no recordar si en esos encuentros se abordaron asuntos relacionados con la familia Pujol. Subrayó que su principal atención estaba centrada en la lucha contra el terrorismo. Mientras tanto, la defensa de los Pujol insiste en que el proceso tiene un trasfondo político y considera que la persecución responde a intentos de desacreditar el movimiento independentista catalán.
En los últimos años, España se ha enfrentado en varias ocasiones a sonados procesos judiciales en los que los motivos políticos se entrelazan con acusaciones penales. Estos juicios suelen generar una fuerte repercusión social y se convierten en tema de debate en los medios de comunicación. Basta recordar las recientes audiencias de otros conocidos políticos, donde también se plantearon dudas sobre la transparencia de las investigaciones y la posible presión sobre la Justicia. Casos como estos ponen de manifiesto lo candente que es en el país la cuestión de la confianza en las instituciones y la independencia del sistema judicial.











