
A partir de 2026, todos los propietarios de coches en España deberán cumplir con un nuevo requisito obligatorio: contar con una baliza de emergencia especial V16. Este dispositivo será la única forma autorizada para señalar incidencias en las carreteras del país. La medida afectará a unos 25 millones de turismos, así como a autobuses, camiones y otros vehículos registrados en España.
El precio de cada baliza ronda los 45 euros y deberá guardarse en el habitáculo o en el maletero. Se prevé que la compra masiva de dispositivos V16 genere ingresos fiscales significativos para el Estado y que el mercado alcance cifras multimillonarias ya en el primer año de vigencia de la ley.
A quién no afecta la nueva normativa
Sin embargo, no todos los usuarios de la vía están obligados a adquirir la V16. Los propietarios de motocicletas, bicicletas, patinetes eléctricos y otros vehículos similares quedan exentos de esta exigencia. Para ellos, la equipación obligatoria con balizas de emergencia sigue sin ser necesaria.
Además, existe otra categoría importante de excepciones. Los automóviles matriculados fuera de España podrán seguir utilizando los habituales triángulos de emergencia para señalizar averías. Esto no solo afecta a ciudadanos de la Unión Europea, sino también a conductores de países con los que España mantiene acuerdos de reconocimiento mutuo de normas de circulación. Entre ellos están Reino Unido, Suiza, Turquía, Ucrania, Marruecos, Argentina, Brasil y otros.
Por qué los coches extranjeros están exentos
Las autoridades españolas no tienen derecho a exigir a los conductores extranjeros que sustituyan los triángulos por la señal V16, ya que en sus países rigen otras normativas. Por ello, en las carreteras de España los próximos años podrán verse tanto vehículos con las nuevas balizas como coches con los tradicionales triángulos, dependiendo del país de matrícula.
Por el momento, solo España ha impuesto una exigencia tan estricta a sus ciudadanos. En otros países europeos, estos dispositivos no son obligatorios, lo que genera desconcierto y polémica entre los conductores españoles. Muchos consideran que esta medida es injusta para los residentes locales, ya que los extranjeros pueden seguir utilizando los antiguos sistemas de señalización.
Multas y responsabilidad
La ausencia del dispositivo V16 en un vehículo español conlleva una multa de 80 euros. Si el conductor se encuentra en el arcén sin este aparato, los agentes de tráfico pueden levantar acta. Además, si la persona abandona el coche sin chaleco reflectante, se enfrenta a una sanción más grave: 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carnet de conducir.
Así, a partir de 2026 los conductores españoles no solo deberán adaptarse a las nuevas normas, sino también gastar en la compra del equipo obligatorio. Las excepciones para extranjeros y ciertos tipos de vehículos ya han generado malestar entre los ciudadanos locales y, probablemente, el tema seguirá generando debate.











