
En el municipio de Sant Joan d’Alacant, en la provincia de Alicante, agentes de la Guardia Civil detuvieron a un hombre de 41 años que estaba siendo buscado internacionalmente a petición de Montenegro. Su nombre figuraba en la lista de los fugitivos más peligrosos del país y tenía tras de sí un historial de graves delitos, incluidos asesinato, participación en crimen organizado y tráfico ilegal de armas.
La detención tuvo lugar el 16 de noviembre durante un control rutinario en uno de los puestos urbanos. Los agentes pararon un coche de alquiler y, al revisar los documentos del conductor, descubrieron que pesaba sobre él una orden de arresto internacional. Tras comprobar los datos en las bases policiales y confirmar la información a través de Interpol, el hombre fue arrestado de inmediato.
Las autoridades de Montenegro acusan al detenido no solo de asesinato, sino también de tráfico de armas, explosivos, falsificación de documentos y abuso de poder. Según la investigación, todos estos delitos están relacionados con actividades de grupos criminales organizados que operan en los Balcanes y fuera de ellos.
El control en las carreteras: clave para capturar a los delincuentes
La detención fue posible gracias a un control rutinario que las autoridades españolas realizan regularmente para garantizar la seguridad de la ciudadanía. Este tipo de inspecciones permite identificar a personas que se esconden de la justicia y prevenir futuros delitos. En esta ocasión, una parada de tráfico habitual terminó con la captura de uno de los criminales más buscados de Europa.
Tras la detención, los agentes de la Guardia Civil realizaron todos los trámites procesales necesarios y pusieron al hombre a disposición del Juzgado Central de Instrucción nº2 de la Audiencia Nacional. Ahora, el tribunal deberá decidir sobre la extradición del sospechoso a Montenegro, donde le espera un proceso penal por varios cargos especialmente graves.
Cooperación internacional y lucha contra la mafia
Las fuerzas de seguridad españolas subrayan que el éxito de operaciones de este tipo no sería posible sin una estrecha colaboración con los cuerpos policiales internacionales. En este caso, la comunicación ágil con Interpol y el intercambio de información con las autoridades montenegrinas fueron clave. Gracias a ello, se pudo confirmar rápidamente la identidad del detenido, su implicación en los delitos y prevenir una posible fuga.
En los últimos años, España se ha convertido en uno de los socios clave en la lucha contra el crimen organizado internacional. Las operaciones conjuntas regulares, el intercambio de información y la implementación de tecnologías modernas permiten identificar y detener a delincuentes que intentan ocultarse en el país o utilizarlo como punto de tránsito para sus actividades.
Importancia de las medidas preventivas y próximos pasos
La Guardia Civil destaca que las medidas preventivas y los controles constantes en las carreteras son herramientas efectivas en la lucha contra la delincuencia. Estas acciones no solo facilitan la detención de fugitivos peligrosos, sino que también aumentan la seguridad para todos los residentes y visitantes del país.
En el corto plazo, el detenido permanecerá bajo custodia hasta que el tribunal decida sobre su extradición. Las autoridades españolas mantienen la colaboración con organismos internacionales para evitar que el sospechoso eluda su responsabilidad y garantizar su entrega a la justicia de Montenegro.












