
A principios de octubre de 2024, la ciudad de Lorca, en la región de Murcia, fue escenario de una tragedia que conmocionó a la comunidad local. En el transcurso de una hora, se hallaron los cuerpos de dos hombres con heridas de bala. Uno de los fallecidos fue encontrado en el maletero de un coche en la zona de Ramonete, y el otro, cerca de una vivienda en El Cantal. La proximidad de los crímenes y las similitudes en las circunstancias llevaron inmediatamente a los investigadores a pensar que ambos hechos estaban relacionados.
Agentes de la Guardia Civil rápidamente plantearon la hipótesis de un ajuste de cuentas entre dos bandas criminales. Según su información, tanto las víctimas como los sospechosos estaban involucrados en unas negociaciones que, probablemente, tenían que ver con el tráfico ilegal de drogas o armas. En algún momento la situación se descontroló y el encuentro terminó en un tiroteo que dejó a ambos hombres muertos.
Detalles de la detención
A principios de diciembre, casi dos meses después de la tragedia, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo un amplio operativo para detener a los sospechosos. La parte más compleja de la intervención tuvo lugar en Roquetas de Mar, en la provincia de Almería, donde residía el principal implicado. Durante su detención, el hombre recibió a los agentes del grupo especial armado, lo que evidenció aún más la peligrosidad de los sospechosos. Unos cincuenta miembros de la Guardia Civil participaron en la operación.
En la vivienda del sospechoso se hallaron una pistola de 9 mm, dos armas largas, entre ellas un arma automática considerada de uso militar, así como una gran cantidad de municiones y teléfonos móviles. El propio detenido fue puesto bajo custodia de inmediato. En la misma casa fueron arrestadas otras dos personas, sospechosas de tenencia ilícita de armas, aunque no relacionadas con los homicidios.
La investigación continúa
Paralelamente a la operación en Almería, otros dos sospechosos fueron detenidos en Murcia y Lorca. Uno de ellos también fue ingresado en prisión preventiva, mientras que el segundo quedó en libertad provisional con la obligación de no salir del país. La instrucción no descarta la aparición de nuevos implicados a medida que avance el caso, ya que los arrestados cuentan con un importante historial delictivo.
La atención de los investigadores se centró especialmente en la identidad de una de las víctimas, Giuliano Velo, ciudadano italiano previamente condenado por tráfico de drogas y que esperaba juicio en España. Sin embargo, la investigación no ha encontrado vínculos directos entre los hechos y la mafia italiana. La principal hipótesis apunta a un conflicto entre dos bandas locales que terminó derivando en un enfrentamiento armado.
Armas y peligro
Las armas y municiones incautadas, según representantes de la Guardia Civil, representaban una amenaza seria para la sociedad. Esta fue precisamente una de las razones por las que las detenciones se efectuaron en un plazo mínimo. Durante los registros también se confiscaron teléfonos móviles, que podrían arrojar luz sobre los detalles de las conversaciones entre los implicados en el conflicto.
Las autoridades destacan que la operación para detener a los sospechosos e incautar el armamento ha sido una de las más complejas y peligrosas de los últimos tiempos en la región. La investigación sigue en curso y no se descarta que en las próximas semanas surjan nuevos detalles y se realicen más detenciones.
Por si no lo sabía, la Guardia Civil es un cuerpo nacional de seguridad de España con amplias competencias en la lucha contra el crimen organizado, el terrorismo y el tráfico ilícito de armas. En este tipo de operaciones suelen participar unidades de élite especializadas en detenciones de alto riesgo. En los últimos años, el organismo ha intensificado sus esfuerzos para desarticular grupos criminales vinculados al narcotráfico y al tráfico de armas, especialmente en el sur del país.












