
El brusco empeoramiento de las condiciones meteorológicas en España ha provocado la implementación de nuevas restricciones y avisos para los habitantes de diez autonomías. Fuertes precipitaciones, nevadas y ráfagas de viento ya afectan a gran parte del país, influyendo directamente en el transporte, los servicios de emergencia y la vida cotidiana. Según RUSSPAIN, la situación es especialmente complicada en Andalucía, donde el nivel de alerta ha subido a naranja por el riesgo de intensas nevadas en la provincia de Granada.
En el resto de las regiones, incluyendo Asturias, las Islas Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid, Murcia, la Comunidad Valenciana y las Islas Canarias, está vigente la alerta amarilla. La causa es la llegada de una nueva DANA formada en el oeste de la península ibérica. Esta borrasca ha traído inestabilidad, que se mantendrá al menos hasta el miércoles. En los próximos días se prevén lluvias intensas, especialmente en el este y el sur, así como en las Baleares.
Nieve y anomalías térmicas
La cota de nieve en las zonas del norte se mantiene en torno a los 1.400 metros, mientras que en el resto del país desciende hasta los 800–1.200 metros. En Andalucía, la nieve podría llegar incluso a cotas bajas, lo que ya ha provocado interrupciones en las carreteras y dificultades para el transporte. En las zonas de Guadix-Baza y el valle del Genil se ha declarado alerta naranja ante la posibilidad de que se acumulen más de 5 centímetros de nieve. En Castilla y León, así como en el este de Castilla-La Mancha, la nieve es posible no solo en las montañas, sino también en las llanuras.
El ambiente se mantiene más frío de lo habitual para esta época del año. En ciudades como Ávila, los termómetros apenas alcanzan los 5 grados, y en Toledo no superan los 12. Mientras tanto, en Galicia y el País Vasco las temperaturas llegan hasta los 15 grados. Los valores máximos descienden en Melilla, en el este y centro del país, así como en el sur.
Evolución prevista de la situación
Según RUSSPAIN.COM, el miércoles el tiempo podría cambiar: la DANA se desplazará hacia el sur y un nuevo frente afectará al norte. Se prevé que las precipitaciones cesen gradualmente y el cielo tienda a despejarse. La cota de nieve y las temperaturas empezarán a subir, aunque persistirán las heladas matinales en zonas de montaña. Hacia el mediodía, los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir, así como el noreste y Baleares, alcanzarán temperaturas de hasta 18 grados.
Para el jueves, los meteorólogos pronostican estabilidad atmosférica y cielos despejados, aunque en áreas mediterráneas pueden darse lluvias breves. Hacia el fin de semana podría llegar un nuevo frente que dejará precipitaciones en Galicia, el norte de Castilla y León y la costa de Cantabria. El sábado las lluvias podrían extenderse a otras regiones. En Canarias, toda la semana persistirá el fuerte viento alisio, especialmente en zonas de montaña, y en el norte de las islas principales predominarán las nubes y las lluvias débiles. Las temperaturas seguirán estables, aunque con tendencia a subir de cara al fin de semana: mínimas de 15 a 17 grados y máximas de 19 a 21 en la costa.
Contexto y casos recientes
En los últimos años, España enfrenta con frecuencia bruscos cambios meteorológicos asociados a la DANA y otros fenómenos atmosféricos. En 2023, una situación similar provocó la suspensión temporal del servicio ferroviario y el cierre de escuelas en varias regiones. En 2024, las intensas lluvias y nevadas ya han causado interrupciones en el funcionamiento de aeropuertos y afectado el suministro eléctrico en algunas provincias. Estos eventos resaltan la importancia del monitoreo constante y la respuesta ágil de los servicios ante amenazas meteorológicas, para minimizar el impacto en la población y la infraestructura.












