
En España ha estallado un nuevo escándalo político tras el discurso del rey Felipe VI en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El monarca dedicó su intervención a la situación en Oriente Medio, pero sus palabras provocaron una reacción contundente de parte de las fuerzas ultraderechistas del país.
La noche después del discurso, el conocido eurodiputado y líder del movimiento «Se Acabó La Fiesta», Alvise Pérez, publicó en su canal de Telegram una fotografía en la que aparecen el rey y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Insinuó que ambos mantuvieron encuentros informales e incluso momentos de diversión tras la intervención del monarca, donde este supuestamente apoyó la línea de política exterior del jefe del Ejecutivo. Aunque en realidad la imagen fue tomada la víspera, la publicación desató de inmediato una avalancha de comentarios e insultos dirigidos al rey. Los usuarios no escatimaron expresiones, empleando incluso emojis de vómito.
Las críticas no se limitaron solo a los seguidores de Pérez. Representantes del partido Vox también se pronunciaron contra el monarca, acusándolo de excesiva indulgencia respecto a los acontecimientos en Gaza. Según ellos, Felipe VI no utilizó un lenguaje lo suficientemente contundente, optando por la expresión «matanza» en lugar de «genocidio», como ha hecho el Gobierno de España en las últimas semanas. En las redes sociales, los simpatizantes de la ultraderecha no escatimaron en insultos, empleando apodos popularizados tras anteriores decisiones políticas del rey.
En el debate también participaron otras figuras destacadas. El presidente de la organización Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, lamentó la intervención del monarca, afirmando que parecía estar bajo la influencia de Sánchez. Estas declaraciones avivaron aún más la controversia, intensificando la indignación entre los ciudadanos opositores.
Mientras tanto, se sabe que el texto del discurso fue elaborado conjuntamente por representantes del gobierno y de la familia real, aunque la decisión final sobre las formulaciones se tomó en el Palacio Real. A pesar de ello, la extrema derecha continúa acusando al rey de haberse convertido supuestamente en un instrumento en manos del gobierno actual y de haber perdido su independencia.
El escándalo en torno al discurso de Felipe VI en la ONU se ha convertido en otro episodio de los intensos conflictos políticos que han sacudido a la sociedad española en los últimos años. La cuestión sobre el papel de la monarquía y su independencia ha vuelto al centro del debate público.












