
En el corazón de Madrid, justo frente al kilómetro cero, reabrió sus puertas tras una completa renovación el hotel boutique que ya se ha convertido en uno de los lugares más codiciados para celebrar el Año Nuevo. Su terraza, completamente renovada, es ahora uno de los mejores puntos de la ciudad para observar las campanadas en la Puerta del Sol, donde cada año se congregan miles de personas. Sin embargo, ahora existe la posibilidad de recibir el nuevo año en un ambiente tranquilo, con una copa en la mano y sin las habituales aglomeraciones de la plaza.
El histórico edificio de la Calle Arenal, 4, construido en 1855, ha vuelto a captar la atención de turistas y madrileños tras una profunda remodelación. El nuevo interior fusiona elementos neoclásicos y diseño contemporáneo, mientras que desde sus ventanas y la terraza se puede disfrutar de una espectacular vista a la plaza principal de la ciudad.
Renovación y ambiente
El proyecto arquitectónico, realizado por una reconocida empresa, ha conservado la fachada histórica del edificio, pero transformó por completo los espacios interiores. El hotel cuenta con 64 habitaciones, algunas equipadas con terrazas privadas y vistas directas al emblemático reloj. Cada habitación ha sido decorada con materiales naturales, tonos suaves y un sistema de iluminación cuidadosamente diseñado, creando una sensación de amplitud y confort.
Las opciones de alojamiento van desde habitaciones individuales hasta amplias habitaciones familiares. El precio varía según la categoría y la temporada, desde 138 hasta 300 euros por noche. En diciembre, las habitaciones con terraza se vuelven especialmente populares, ya que ofrecen una perspectiva única, como si estuvieras en una tribuna privada durante las celebraciones de Año Nuevo. Todas las habitaciones cuentan con camas grandes, duchas tipo lluvia, hidromasaje, textiles de alta calidad y mobiliario elegante.
Desayunos y ambiente
Los huéspedes pueden comenzar el día en un lugar singular: una antigua bodega convertida en sala de desayunos. Aquí se sirven bollería casera, fruta fresca, tortilla española, huevos y pan con embutidos locales. Quienes siguen dietas especiales encontrarán platos sin gluten, sin lactosa y opciones vegetarianas. El hotel cuenta con un club para clientes habituales que ofrece propuestas personalizadas y descuentos.
La ubicación del hotel permite llegar caminando en pocos minutos a Gran Vía, Mercado de San Miguel o el Teatro Real. Todo está a un paso, lo cual es especialmente práctico en días festivos, cuando el centro vibra con vida.
Transporte y servicios
La cercanía a los principales nodos de transporte es otra de sus ventajas. La estación de metro Sol, los trenes de cercanías, numerosas líneas de autobús y puntos de alquiler de bicicletas están a solo unos pasos. Esto permite moverse fácilmente por la ciudad incluso en pleno ambiente navideño.
El renovado hotel boutique se ha convertido en un refugio ideal para quienes desean celebrar el Año Nuevo en pleno centro de Madrid, pero lejos del bullicio y las multitudes. Aquí es posible disfrutar del ambiente festivo sin renunciar a la comodidad ni a la privacidad. Para muchos huéspedes, esta opción representa una nueva forma de recibir la noche más importante del año: con vistas a las campanadas, pero en un entorno tranquilo y acogedor.











