
Debate en el Congreso: las propuestas del PSOE
La comisión parlamentaria de vivienda y entorno urbano volvió a encender el debate sobre la regulación del alquiler vacacional en Baleares y Canarias. El Partido Socialista (PSOE) propuso endurecer el control sobre la oferta de apartamentos turísticos en zonas con alta tensión en el mercado inmobiliario. Según la iniciativa, las autoridades regionales deberían tomar medidas más firmes para frenar el crecimiento de estos alojamientos y, así, garantizar la accesibilidad de la vivienda para los residentes locales.
Sin embargo, los representantes del Partido Popular (PP) y Vox, que cuentan con mayoría en la comisión, rechazaron la propuesta. De este modo, la iniciativa fue desestimada y la regulación quedó en manos de los gobiernos autonómicos.
Acciones regionales y nuevas normativas
Mientras a nivel nacional no se alcanzó un acuerdo, el Gobierno de Canarias ya presentó en abril un proyecto de ley para dar más competencias a los municipios en la planificación y control de viviendas de uso turístico. Según el nuevo texto, al menos el 90% del parque residencial deberá destinarse al alquiler de larga duración, y las condiciones para el alojamiento turístico serán estrictamente reguladas. Además, se establecen requisitos de sostenibilidad, calidad y competitividad para los alquileres que ya operan.
En Baleares, las autoridades locales también refuerzan la supervisión. El Consell de Mallorca detectó que casi el 40% de las ofertas de alquiler turístico se publican en plataformas populares sin registro oficial. Esto significa que unos 8.000 inmuebles y más de 42.000 plazas para turistas operan al margen de la legalidad, generando competencia desleal para quienes cumplen con la normativa.
El papel de las plataformas online y datos sobre la evolución
Grandes plataformas como Airbnb ya han comenzado a eliminar los anuncios de alquiler vacacional en Canarias si los alojamientos no cumplen con el registro obligatorio. Al mismo tiempo, el número de alojamientos registrados en las islas creció más del 45% en los primeros ocho meses del año. Esto demuestra que parte de los propietarios prefiere regularizar su situación para evitar sanciones y seguir operando en el mercado.
En general, la situación del alquiler turístico en Baleares y Canarias sigue siendo motivo de intenso debate. Las autoridades buscan un equilibrio entre el acceso a la vivienda para residentes y los beneficios económicos del turismo. Se espera que en los próximos meses los parlamentos regionales continúen trabajando en nuevas normativas para regular el sector de forma más eficaz y garantizar la transparencia para todos los actores implicados.











