
En los próximos años, Sagunto experimentará cambios que afectarán no solo su aspecto urbano, sino también su papel en la vida cultural de España. El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha un ambicioso programa para la conservación y desarrollo de dos enclaves clave: el Teatro Romano (Teatro Romano) y el castillo (Castillo de Sagunto). Estas iniciativas buscan transformar la gestión del patrimonio histórico y reforzar la posición de la región en el mapa turístico del país.
La decisión de crear un nuevo plan director para ambos monumentos se tomó tras la finalización de importantes trabajos de restauración en el castillo. Ahora, las autoridades no solo pretenden mantener estos espacios en buen estado, sino también establecer una estrategia unificada que coordine los esfuerzos de todos los niveles de administración: desde el municipio hasta el gobierno autonómico y estatal. Según informa El País, por primera vez en mucho tiempo, representantes de todas las ramas de gobierno se reunieron en el lugar para debatir acciones conjuntas.
Plan de acción
El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) elaborará un plan integral que establecerá prioridades, estándares y la secuencia de las intervenciones. El documento incluirá medidas para garantizar la conservación, mejorar el acceso de los visitantes, mantener la infraestructura y coordinar a las diferentes instituciones implicadas. Se prevé que el proyecto esté listo en 2026 y su ejecución comenzará una vez que sea aprobado.
Una parte fundamental de la iniciativa será la creación de un grupo de trabajo que contará con representantes de diferentes administraciones y expertos de diversas áreas. Este enfoque permitirá tener en cuenta no solo los aspectos técnicos, sino también los sociales, como la opinión de los vecinos, las necesidades de la ciudad y las propuestas de organizaciones locales. Según El Pais, en los últimos años la falta de decisiones consensuadas ha dificultado el desarrollo eficiente de las infraestructuras.
Inversiones financieras
En las dos últimas décadas, el Estado ha invertido más de 5 millones de euros en la consolidación y restauración del complejo. Solo en trabajos recientes para restaurar el castillo y la zona arqueológica se han gastado más de un millón de euros. Las autoridades de la Generalitat Valenciana también participan activamente en la financiación: desde el inicio de la actual legislatura se han destinado más de 6 millones de euros al mantenimiento de los monumentos y próximamente se prevén otros dos millones.
Parte de los fondos se dedica a programas educativos y culturales, refuerzo de la seguridad, reparación y modernización de infraestructuras. Por ejemplo, en el Teatro Romano se están renovando las instalaciones eléctricas, mejorando la accesibilidad y realizando obras urgentes para reparar daños causados por el mal tiempo. El museo de arqueología se prepara para una amplia remodelación, y para el castillo se está desarrollando un proyecto que busca mejorar los itinerarios turísticos y la seguridad.
Retos y perspectivas
A pesar de las importantes inversiones, los representantes de las autoridades regionales subrayan que, para preservar plenamente y desarrollar el complejo, se requieren más recursos y una colaboración más estrecha con el gobierno central. La cuestión sobre la distribución de la responsabilidad financiera sigue abierta, ya que los bienes pertenecen al Estado, pero los principales gastos suelen recaer sobre la autonomía y el municipio.
Las autoridades municipales señalan que los vecinos y las organizaciones sociales llevan tiempo exigiendo mayor transparencia y coordinación entre todos los implicados en el proceso. La reciente reunión conjunta de representantes de distintas fuerzas políticas y entidades culturales supuso un paso importante hacia la creación de un único órgano gestor del patrimonio histórico de Sagunto. Según el alcalde, esto podría ser un punto de inflexión para la ciudad y establecer un nuevo estándar para todo el país.
En los últimos años, en España se han implementado cada vez más proyectos de restauración integral y de reinterpretación de monumentos históricos. Por ejemplo, en Mérida y Tarragona, iniciativas similares han permitido no solo conservar elementos únicos, sino también atraer nuevos turistas, crear empleo e impulsar el interés por la cultura local. Estos ejemplos demuestran que una gestión eficaz del patrimonio aporta beneficios tangibles, no solo para la historia, sino también para la economía regional.












