
Un acuerdo que podría haber cambiado el mapa del comercio electrónico europeo terminó con una decisión inesperada: Wallapop, pese a la adquisición total por parte del holding surcoreano Naver, no solo no se traslada, sino que convierte Barcelona en su centro estratégico para la futura expansión por Europa. Para la capital catalana, esto significa no solo retener a un gran empleador, sino también reafirmar su estatus como uno de los principales polos tecnológicos del continente. La decisión de mantener la sede y el equipo de 300 empleados en España lanza un mensaje al mercado: Wallapop no pretende perder su identidad y planea aprovechar las ventajas locales para consolidar su crecimiento.
La dirección de Naver, que culminó la adquisición del 70,5% restante de las acciones por 377 millones de euros, no oculta sus ambiciones. Ahora que la corporación coreana posee el 100% de la plataforma, la apuesta es escalar el negocio más allá de España. Aun así, Wallapop continuará operando bajo su marca y gestión actual, y su CEO Rob Cassedy mantendrá un papel clave en el desarrollo de la compañía. En los próximos años, Barcelona será el punto de partida para entrar en nuevos mercados y para implementar tecnologías avanzadas, incluyendo inteligencia artificial y personalización de servicios.
Salto financiero
El año 2025 fue histórico para Wallapop: por primera vez desde su fundación, la compañía alcanzó beneficios en España. La facturación superó los 100 millones de euros, lo que representa un 13% más que el año anterior. Este resultado se explica no solo por el creciente interés en la plataforma, sino también por la tendencia general hacia el consumo de segunda mano en el país. Según los analistas, el mercado de reventa en España ya alcanza los 13.800 millones de euros anuales, cerca del 1% del PIB nacional. Wallapop ha logrado no solo mantenerse a flote, sino también acelerar todos sus indicadores financieros clave, a pesar de la competencia creciente de los grandes actores internacionales.
En un momento en que los modelos tradicionales de comercio electrónico están siendo replanteados, Wallapop se convierte en un ejemplo de adaptación exitosa. La compañía apuesta por un enfoque local, flexibilidad y un profundo conocimiento de las necesidades de los usuarios españoles. Esto le permite no solo mantener el liderazgo en el mercado nacional, sino también aspirar a ser uno de los principales referentes en Europa. Al mismo tiempo, el respaldo de Naver le brinda acceso a nuevas tecnologías e inversiones, lo que podría ser un elemento decisivo en la competencia por el consumidor europeo.
Estrategia y desafíos
Los planes de expansión no se limitan a España. La dirección de Naver declara abiertamente su intención de desafiar los modelos de negocio tradicionales en el mercado europeo. Sin embargo, competir con gigantes como Amazon, Google y Meta requiere no solo inversiones financieras, sino también soluciones poco convencionales. En este contexto, Wallapop se considera un activo único: una marca local fuerte, una amplia base de usuarios y un equipo capaz de responder rápidamente a los cambios del mercado.
En los próximos años, la empresa se centrará en el sur de Europa, donde la demanda de servicios de reventa y comercio electrónico crece especialmente rápido. El enfoque estará en el desarrollo de tecnologías que permitan personalizar las ofertas y aumentar la fidelidad de los clientes. La incorporación de inteligencia artificial y nuevas herramientas para vendedores y compradores debe fortalecer la posición de Wallapop frente al aumento de la competencia.
Impacto en el mercado
El acuerdo entre Naver y Wallapop ya se ha convertido en uno de los temas más comentados del sector tecnológico europeo. Para Barcelona, esto no solo confirma su estatus como centro de innovación, sino que también representa una oportunidad para atraer nuevas inversiones y talento. Se espera que el éxito de Wallapop inspire a otras startups y empresas tecnológicas a desarrollarse en la región, además de aumentar el interés de las corporaciones internacionales por el mercado español.
Al mismo tiempo, los expertos señalan que la integración con una gran corporación asiática podría traer cambios en la cultura corporativa y en las prioridades estratégicas. Sin embargo, el mantenimiento de la marca, el equipo y la independencia en la gestión por ahora permite a Wallapop conservar su carácter único y flexibilidad, lo que resulta especialmente relevante en un mercado que evoluciona a gran velocidad.
Wallapop es una plataforma española para la compraventa de artículos de segunda mano, fundada en 2013 en Barcelona. En pocos años, el servicio se ha convertido en uno de los líderes del mercado de segunda mano en España y, posteriormente, en Europa. La empresa es conocida por su aplicación móvil fácil de usar y su enfoque en los tratos locales entre usuarios. Tras la adquisición por parte de Naver, Wallapop accedió a nuevas tecnologías e inversiones, manteniendo su equipo y su sede en Barcelona. Actualmente, la marca sigue avanzando, implementando soluciones innovadoras y ampliando su presencia en el mercado europeo.












