
La Audiencia Nacional de España inicia una nueva investigación de alto perfil: el juez Santiago Pedraz ha sido designado para liderar el caso sobre supuestas irregularidades en contratos estatales. En el centro de la atención están la ex activista del PSOE Leire Díez, el ex presidente de SEPI Vicente Fernández y el propietario de la empresa Servinabar, Antxon Alonso. La investigación sospecha que este trío pudo haber recibido pagos ilícitos por actuar como intermediarios en la asignación de contratos públicos.
El caso comenzó con una serie de registros y detenciones. Tras la puesta a disposición judicial de los sospechosos, el juez en funciones Antonio Piña remitió el expediente para su instrucción ordinaria. Tras el sorteo, la investigación recayó en el Juzgado Central de Instrucción número cinco, dirigido por Pedraz. Actualmente, el caso permanece bajo secreto de sumario y todos los implicados han quedado en libertad con medidas cautelares.
Imputados y acusaciones
Entre los sospechosos figuran no solo antiguos cargos públicos y empresarios, sino también personas implicadas previamente en otros escándalos de corrupción. Según la investigación, Díez, Fernández y Alonso crearon un grupo llamado Hirurok (que en euskera significa ‘nosotros tres’), a través del cual realizaban operaciones financieras ilegales. Según el sumario, por cinco operaciones sospechosas podrían haber obtenido al menos 750.000 euros.
En el marco de la investigación también se analizan posibles vínculos con otros casos de alto perfil. Por ejemplo, el juez Pedraz ya instruye una causa por fraude de IVA en el sector de hidrocarburos, en la que aparecen como implicados el comisionista Víctor de Aldama y el propietario de Villafuel, Claudio Rivas. En ese caso se investiga un posible perjuicio al erario de aproximadamente 200 millones de euros.
Medidas cautelares
Tras pasar tres días detenidos en dependencias de la Guardia Civil, los sospechosos comparecieron ante el juez. Se les impuso la obligación de presentarse en el juzgado cada dos semanas, la retirada de los pasaportes y la prohibición de salir de España. Estas medidas fueron adoptadas a petición de la Fiscalía Anticorrupción, que por ahora es la única parte acusadora, ya que el sumario sigue bajo secreto.
La investigación continúa y, por el momento, ninguna de las partes ha revelado detalles. Solo se sabe que se trata de sospechas de malversación de fondos públicos, abuso de función y constitución de organización criminal. Los tres implicados siguen investigados, pero en libertad.
Contexto del caso
SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) es una empresa pública que gestiona activos en sectores estratégicos de la economía española. Cualquier sospecha de corrupción en esta entidad causa un importante impacto social. En este caso, se investigan posibles comisiones ilegales en la adjudicación de contratos, lo que podría afectar a varias grandes empresas.
El interés por el caso aumenta debido a que entre los sospechosos hay ex altos cargos y personas vinculadas a partidos políticos. La investigación verifica si este tipo de esquemas también se extendió a otras entidades estatales.
Próximos pasos
El juez Pedras ya ha comenzado a revisar el expediente. En los próximos días se esperan nuevos interrogatorios y, posiblemente, registros adicionales. La instrucción pretende determinar el alcance de la trama y quién más pudo haber participado en el reparto ilícito de comisiones.
Hasta el momento, ninguno de los sospechosos ha admitido su culpabilidad. La defensa insiste en la falta de pruebas, mientras que la fiscalía sigue recopilando información. Se espera que en los próximos meses surjan nuevos detalles que ayuden a esclarecer los mecanismos de corrupción en empresas estatales de España.











