
En los próximos días, la costa norte de España estará en el centro de atención debido a la inminente llegada de la borrasca Goretti. Para el viernes, los meteorólogos advierten un notable empeoramiento de las condiciones climáticas: vientos huracanados, lluvias intensas y mar agitado. Los habitantes de las zonas costeras y los pescadores siguen los pronósticos con preocupación, ya que este tipo de fenómenos rara vez pasa sin dejar consecuencias.
Los meteorólogos señalan que Goretti no es una tormenta más, sino un fenómeno conocido como «ciclogénesis explosiva». Esto significa que la presión atmosférica en el centro del ciclón disminuye a gran velocidad y las condiciones meteorológicas cambian prácticamente de inmediato. A pesar del nombre impactante, no hay explosión alguna; se trata del rápido desarrollo de un potente ciclón capaz de convertir en pocas horas un mar en calma en un auténtico temporal.
Sin embargo, los expertos recomiendan mantener la calma. Subrayan que el término «ciclogénesis» es puramente técnico y se usa para describir situaciones en las que un ciclón se intensifica rápidamente. En esta ocasión, el impacto principal se espera en las regiones del norte de España, donde ya se preparan ante posibles interrupciones en el funcionamiento de puertos y vías de transporte.
Nombre y significado
Llama la atención que la borrasca haya recibido el nombre de Goretti, siendo ya el séptimo designado en la temporada 2025/2026. Previamente, españoles y vecinos se enfrentaron a Francis y Emilia, y ahora es el turno de Goretti. Otorgar nombres a estos fenómenos no es sólo un trámite: forma parte del programa europeo Storm Naming, en el que participan los servicios meteorológicos de España, Francia, Bélgica, Portugal, Luxemburgo y Andorra.
El objetivo de esta iniciativa es hacer que la información sobre riesgos meteorológicos sea más accesible y comprensible para todos. Al poner nombre a una tormenta, resulta más fácil recordarla y, por tanto, prepararse ante posibles consecuencias. Además, no todo fenómeno atmosférico nombrado implica necesariamente una catástrofe. A veces la tormenta pasa de largo, dejando tras de sí solo calles mojadas y un suspiro de alivio.
El ciclón en detalle
¿Qué ocurre dentro de una tormenta así? En el centro del ciclón la presión desciende y los vientos empiezan a girar en sentido antihorario. Cuanto más rápido baja la presión, más fuerte sopla el viento y más altas se hacen las olas. En el caso de Goretti, los meteorólogos prevén que la intensificación será especialmente rápida, por lo que se la clasifica como “explosiva”.
Sin embargo, no hay que pensar que estos fenómenos son raros en España. La costa norte del país se enfrenta a potentes tormentas regularmente, sobre todo en invierno. Pero cada nuevo ciclón supone un reto para la infraestructura, el transporte y, por supuesto, para los habitantes. En esta ocasión se pone un énfasis especial en la seguridad marítima: ya se ha recomendado a pescadores y propietarios de pequeñas embarcaciones no salir al mar abierto en los próximos días.
Respuesta y preparación
Las autoridades de las regiones del norte de España ya han comenzado a tomar medidas de precaución. En algunos puertos se han impuesto restricciones a la navegación y los servicios de emergencia se encuentran en estado de máxima alerta. Se recomienda a los residentes de las ciudades costeras estar atentos a las actualizaciones del pronóstico y, en la medida de lo posible, evitar paseos por la orilla durante la tormenta.
Especial preocupación generan los posibles cortes en el transporte y el suministro eléctrico. En el pasado, tormentas similares ya provocaron interrupciones de electricidad y dificultades en las carreteras. Actualmente, los servicios municipales intentan prepararse con antelación ante las posibles consecuencias para minimizar los daños.
Experiencia europea
Cabe destacar que la práctica de asignar nombres a las tormentas llegó a España relativamente hace poco, pero ya ha demostrado ser eficaz. Gracias a esto, la población reacciona con mayor rapidez a las alertas y la información sobre los riesgos climáticos resulta más clara. En esta temporada, la lista de nombres fue consensuada entre los países que participan en el programa, alternándose nombres masculinos y femeninos.
Sin embargo, no todos comparten el entusiasmo por los nuevos términos y denominaciones. Algunos consideran que estas medidas solo generan alarma. Pero, según la experiencia, es mejor estar prevenido que ser tomado por sorpresa, especialmente cuando se trata de fenómenos capaces de cambiar el ritmo habitual de vida de toda una región en cuestión de horas.












