
La vida política de Almería se ve sacudida por un nuevo escándalo: Francisco González Bellido, recientemente nombrado secretario general de la sección local del Partido Popular (PP), ha mostrado públicamente su apoyo al expresidente del partido y ex presidente de la Diputación, Javier Aureliano García. García fue detenido en el marco de la investigación sobre la compra de mascarillas médicas, un caso que ha causado gran repercusión en la región.
Apenas un día después de su nombramiento, Bellido publicó un emotivo mensaje en Facebook dirigido a García, subrayando que «la verdad solo es una» y expresando su orgullo por la amistad que los une. Según el nuevo dirigente del partido, es difícil sobrevalorar la contribución de García al desarrollo de la provincia. Este gesto provocó una fuerte reacción entre simpatizantes y detractores del partido, generando debate en los círculos políticos de Almería.
El propio García, al dejar el cargo, difundió una carta de despedida en la que insistía en su inocencia y honestidad. Su publicación reunió cientos de comentarios, la mayoría de apoyo. Entre ellos se encontraba el mensaje de Bellido, quien ahora ocupa un puesto clave en la estructura regional del PP.
Nombramientos y reestructuraciones en la dirección
Francisco Bellido fue ratificado como secretario general en la reunión de la dirección del partido en Roquetas de Mar. Esta decisión forma parte de la estrategia de renovación tras la detención de García. Bellido ya contaba con experiencia en la administración: dirigió la delegación territorial del Ministerio de Integración Social, Juventud, Familia e Igualdad, y anteriormente fue responsable de Deporte, Turismo y Comunicación en el ayuntamiento de Olula del Río.
Ahora Bellido se convierte en la mano derecha del nuevo presidente provincial del PP, Ramón Fernández-Pacheco, quien también ocupa el cargo de consejero de Agricultura en el gobierno autonómico de Andalucía. Debido a las obligaciones de Fernández-Pacheco en el ejecutivo regional, Bellido supervisará de facto el trabajo del partido sobre el terreno.
Ese mismo día fue presentado el nuevo presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina. Al acto asistieron destacados miembros del partido, entre ellos el secretario del PP de Andalucía, Antonio Repullo, y los líderes de otras delegaciones provinciales.
Detalles de la investigación y las acusaciones
El caso que involucra a Javier Aureliano García está relacionado con sospechas de corrupción en la adjudicación de contratos para el suministro de mascarillas médicas al inicio de la pandemia. La investigación sostiene que el ex presidente de la Diputación podría haber estado implicado en la recepción de pagos ilegales y abuso de poder. En el marco de las pesquisas también fueron detenidos otros altos cargos, entre ellos el ex vicepresidente de la Diputación Óscar Liria y Francisco Giménez.
Los documentos judiciales incluyen información sobre posibles esquemas de desvío de fondos, el uso de efectivo para gastos personales, así como terminología específica relacionada con la ‘odontología’, que los implicados utilizaban en sus mensajes para encubrir sus acciones. En particular, justo después de la firma de uno de los contratos, apareció en el chat un mensaje con el emoji de un diente, lo que llamó especialmente la atención de los investigadores.
García, quien sucedió a Gabriel Amat en la presidencia de la Diputación en 2019, se convirtió en el centro de la investigación varios años después de la salida de su antecesor, quien, a pesar de numerosas auditorías, evitó ser imputado. A diferencia de Amat, García enfrenta graves consecuencias legales.
Reacciones dentro del partido y en la sociedad
La publicación de Bellido en apoyo a García no pasó desapercibida entre los miembros de su partido. Otros representantes del PP de Almería también se sumaron a las muestras de apoyo: Francisco Alonso Martínez, José Manuel Rodríguez, Germán Moreno y Javier Sola. Ellos también expresaron su solidaridad con el exlíder, a pesar de que la investigación continúa.
La reacción social ha sido dividida. Algunos consideran que este respaldo es una muestra de ética corporativa y lealtad, mientras que otros lo ven como un intento de la vieja guardia de mantener su influencia en un contexto de crisis de confianza. En cualquier caso, la situación dentro del PP de Almería sigue siendo tensa y crece la atención sobre las acciones de los nuevos líderes.
Mientras la investigación sigue su curso, Bellido y su equipo aseguran que trabajarán por el bienestar de la provincia y por recuperar la reputación del partido. Sin embargo, el escándalo por la compra de mascarillas y la detención del expresidente seguirán impactando el clima político de la región durante mucho tiempo.












