
Cada vez más españoles eligen para sus vacaciones no los destinos turísticos concurridos, sino pequeños pueblos históricos. Monells, situado en el Bajo Ampurdán, se convirtió en uno de estos lugares después de que aquí se rodara ‘Ocho apellidos catalanes’. Para la región, este evento fue relevante: la aldea, con menos de doscientos habitantes, de repente despertó el interés general, lo que trajo cambios notables en la vida de los locales y en la economía.
Durante mucho tiempo, Monells permaneció a la sombra de otras localidades de la Costa Brava, pero tras el estreno de la película, la situación cambió. Los turistas llegan para recorrer las calles, casas de piedra y arcos que reconocen de la pantalla y que conservan una auténtica atmósfera medieval. En primavera, las fachadas se llenan de flores y la tranquilidad del centro es un valor poco habitual para quienes buscan huir del bullicio urbano. Según russpain.com, la demanda de visitas guiadas y alquileres vacacionales en Monells se multiplicó varias veces, y los bares y tiendas del pueblo notan un claro aumento en sus ingresos.
Centro histórico
La plaza principal Jaume I se ha convertido en el emblema de Monells. Aquí se rodaron las escenas clave de ‘Ocho apellidos catalanes’, y ahora los turistas se fotografían bajo los arcos que antes solo conocían los vecinos. En el centro se conservan edificios construidos en los siglos X y XI, y la iglesia de San Ginés está considerada una de las más antiguas de la región. Elementos arquitectónicos como los muros macizos y las puertas medievales evocan la época en la que Monells era un municipio independiente.
El río Rissec, que cruza el pueblo, alimentó antiguamente molinos y aún se pueden encontrar restos de fortificaciones medievales en las afueras. Estos elementos atraen no solo a aficionados al cine, sino también a amantes de la historia que buscan lugares auténticos, alejados del turismo masivo. En los últimos años, Monells se ha convertido en un destino popular para escapadas cortas desde Barcelona, ya que el trayecto dura poco más de una hora.
Impacto en el turismo
El rodaje de ‘Ocho apellidos catalanes’ transformó la percepción de Monells tanto entre españoles como entre turistas extranjeros. Muchos llegan atraídos por el ambiente que se ha sabido preservar pese al aumento de visitantes. Las autoridades locales buscan mantener el equilibrio entre conservar la imagen histórica y desarrollar la infraestructura para los visitantes. Así, el pueblo no ha perdido su carácter único y se ha convertido en un ejemplo de cómo el cine puede influir en el futuro de pequeñas localidades.
En Monells se han creado nuevas rutas de excursiones y los propietarios de viviendas han empezado a alquilar alojamiento a turistas. Algunos vecinos destacan que la popularidad de la película ha permitido restaurar parte de los edificios antiguos y atraer inversiones para el desarrollo de la región. Sin embargo, hay quienes temen que el crecimiento del turismo pueda alterar el estilo de vida tradicional.
Patrimonio cultural
Monells no es el único ejemplo de cómo los rodajes de películas populares pueden impulsar la fama de pequeños municipios españoles. En los últimos años se han visto cambios similares en otras regiones que sirvieron de escenario para grandes producciones. Por ejemplo, tras el estreno de ‘Juego de Tronos’, el flujo de turistas a Girona se multiplicó, y en Andalucía, tras las grabaciones de ‘Star Wars’, las autoridades locales notaron un aumento del interés por el patrimonio histórico. Estos acontecimientos se han convertido en un motor para el turismo nacional y contribuyen a preservar la herencia cultural.
En general, la experiencia de Monells demuestra que incluso una pequeña localidad puede convertirse en un foco de atracción si logra combinar su ambiente histórico con opciones modernas para los visitantes. Es fundamental que estos cambios beneficien tanto a los turistas como a los propios residentes, manteniendo la identidad y las tradiciones únicas del territorio.












