
Galicia despidió el año de forma singular: el presidente regional Alfonso Rueda dedicó su discurso de balance a la memoria de Daniel Rodríguez Castelao, símbolo del nacionalismo gallego y autor del libro «Sempre en Galiza». En el Museo de Pontevedra, rodeado de las obras de Castelao, Rueda recordó el 75 aniversario de su fallecimiento y animó a los gallegos a afrontar los retos actuales “a través de los ojos” de este gran pensador. Según destacó, las ideas de Castelao siguen vigentes y la autonomía gallega permite luchar contra las injusticias que sufre la región.
Rueda destacó que Galicia se mantiene como la única comunidad autónoma donde el partido ultraderechista Vox no tiene peso político. Subrayó que, en un contexto donde las redes sociales imponen la agenda, Galicia debe ser un “refugio” que valore la calma y la reflexión. El presidente llamó a la unidad y a la moderación, recordando la importancia del diálogo constructivo frente al ruido político.
Vivienda y demografía
En su discurso, Rueda hizo hincapié en la política de vivienda. Prometió duplicar la cantidad de vivienda pública en la región durante el actual mandato, iniciado en 2024. Según afirmó, se prestará especial atención a los jóvenes que buscan independencia, así como a los nuevos residentes; en el último año, más de 44.000 personas llegaron a Galicia. El presidente destacó que el reto de las autoridades es crear condiciones para la integración y garantizar el acceso a la vivienda para todos.
Rueda reconoció que no todo fue fácil: los incendios forestales del verano representaron una dura prueba para la región. Relató momentos difíciles y una sensación de impotencia, pero subrayó que las autoridades respondieron rápidamente para ayudar a los afectados. Según él, solo el trabajo conjunto permitirá que los bosques de Galicia sean más productivos y estén mejor protegidos frente a las catástrofes naturales.
Críticas de la oposición
Los partidos de la oposición tampoco guardaron silencio. Representantes del BNG (Bloque Nacionalista Galego) calificaron el discurso de Rueda como “triunfalista” y alejado de la realidad. Consideran que las promesas de construir 4.000 nuevas viviendas sociales no son más que un intento de ocultar el fracaso de la política de vivienda de los últimos 16 años. La líder del BNG, Ana Pontón, acusó al partido en el gobierno de fomentar la especulación en el mercado inmobiliario.
Los socialistas del PSdeG-PSOE también criticaron el discurso, calificándolo de “autocomplaciente”. A su juicio, el presidente evitó abordar los problemas más urgentes: los retrasos en la sanidad, las dificultades para acceder a ayudas asistenciales y la falta de vivienda asequible. La oposición considera que las autoridades no escuchan las necesidades reales de los habitantes de la región.
Contexto político
El discurso de Rueda se produjo en un contexto de creciente tensión política en España. Mientras a nivel nacional el Partido Popular estrecha lazos con la ultraderecha, en Galicia persiste un clima político diferente. Aquí se sigue apostando por la moderación y la autonomía, y el legado nacionalista de Castelao sigue siendo un pilar para la identidad regional.
El presidente destacó que Galicia debe seguir siendo un lugar especial donde se valoran las tradiciones pero no se teme al cambio. Llamó a los habitantes de la región a no dejarse llevar por provocaciones ni caer en el juego de quienes generan conflictos con fines políticos. Según Rueda, solo la calma y el trabajo conjunto permitirán que Galicia avance.












