
En la capital de España concluyó la VI Conferencia Mundial sobre Justicia Constitucional, que reunió a representantes de 85 países. Durante la ceremonia de clausura, el rey Felipe VI destacó el papel clave de las instituciones judiciales para garantizar la libertad y la estabilidad de los sistemas democráticos. Según señaló, la independencia judicial es precisamente la que asegura el respeto de los derechos y libertades fundamentales ante los desafíos actuales.
El evento, celebrado en Madrid, sirvió de espacio para el intercambio de experiencias entre 124 altos tribunales del mundo. España, al acoger un foro de tal magnitud, recibió reconocimiento por su camino hacia la democracia y el desarrollo de sus instituciones jurídicas. Los participantes subrayaron que, en una época de cambios globales y creciente interdependencia entre los Estados, el poder judicial adquiere un papel fundamental para mantener el equilibrio entre los intereses de la sociedad y del Estado.
Durante la conferencia se debatieron las amenazas a las que se enfrentan los tribunales constitucionales: la presión por parte de actores políticos y económicos, así como los intentos de injerencia en sus decisiones. El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, destacó que solo la independencia de los jueces permite proteger eficazmente los derechos de la ciudadanía y responder a nuevos retos, como el desarrollo de la inteligencia artificial, los desafíos medioambientales y la conservación del patrimonio cultural.
Se hizo especial hincapié en la importancia de tener en cuenta los intereses de las futuras generaciones al tomar decisiones judiciales. La vicepresidenta del Tribunal Constitucional, Inmaculada Montalbán, recordó que es deber de cada generación no solo defender sus propios derechos, sino también velar por los derechos de quienes vendrán después. El documento final de la conferencia reafirmó el compromiso con la protección de la dignidad y las libertades de los ciudadanos del futuro, e instó a mantener un control constante para evitar que las decisiones actuales limiten las oportunidades de las próximas generaciones.
El sistema judicial y los retos del siglo XXI
Durante el foro, los expertos analizaron cómo los tribunales pueden hacer frente a los intentos de socavar su independencia. Se destacó que las amenazas no son hechos aislados, sino de carácter sistémico, y exigen esfuerzos conjuntos de la comunidad internacional. Además, los participantes debatieron el papel de la judicatura en la elaboración de políticas públicas, la limitación de los abusos de poder y la garantía de un desarrollo justo de la sociedad.
Por último, más de 300 delegados de diversos países ratificaron su compromiso de defender los principios de supremacía de la ley e independencia judicial. La conferencia de Madrid fue un paso clave para el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de justicia constitucional y recordó la importancia de permanecer siempre alerta en la defensa de los valores democráticos.











