
El mercado editorial español está en vilo ante la inminente llegada de una auténtica sensación literaria. En diciembre, las librerías recibirán la autobiografía del rey emérito Juan Carlos I, titulada «Reconciliación». Sin embargo, la expectación no se debe solo al lanzamiento del libro, sino también a su origen. La obra, escrita en colaboración con la periodista francesa Laurence Debray, ya lleva semanas vendiéndose en Francia y su contenido no es desconocido. Mientras tanto, otra versión de las memorias reales, posiblemente más reveladora y preparada por su íntimo amigo, el conocido periodista Carlos Herrera, sigue acumulando polvo en la editorial, aún sin fecha fijada para su publicación.
El trabajo en esta biografía se extendió durante varios años, incluyendo reuniones entre Herrera y el ex monarca en su residencia de Abu Dabi. El rey emérito, quien lideró España durante casi cuarenta años, eligió confiar la narración de su vida precisamente a este periodista. El propio Juan Carlos I, en el prólogo de la edición francesa, lamenta que pareciera que le arrebatan su propia historia. Esto podría explicar por qué vigila tan cuidadosamente la publicación de la versión escrita por su hombre de confianza. El libro de Herrera está completamente terminado, pero su publicación sigue en pausa.
El propio Carlos Herrera mantiene la calma y asegura que no ha leído las memorias preparadas por la colega francesa. Explica que su obra está en pausa por decisión de la editorial, que busca el momento argumental más adecuado para su lanzamiento. El periodista subraya que su objetivo no era escribir un compendio de confesiones personales, sino una obra fundamental sobre la relevancia internacional de la figura de Juan Carlos. El texto se centra principalmente en su actividad política, los años clave de su reinado y los viajes oficiales más importantes al extranjero, y no en los detalles de su vida privada.
La relación entre el monarca y el periodista es antigua y de gran confianza. Herrera ha visitado a Juan Carlos I en Abu Dhabi en dos ocasiones desde que dejó España. Según el periodista, el rey emérito ha adelgazado notablemente y se encuentra en excelente forma física. Su último encuentro en el Golfo Pérsico se desarrolló en un ambiente informal, como el almuerzo habitual de dos viejos amigos. Se conocieron en los años ochenta y, desde entonces, según Herrera, su trato se basa en la sinceridad y la confianza mutua.
Cabe señalar que el rey emérito ya había colaborado anteriormente con periodistas y escritores. Su primera gran entrevista se realizó en 1978, y en los años noventa, el aristócrata José Luis de Vilallonga escribió la primera biografía oficial del padre de Felipe VI. Por eso, el actual retraso en la publicación del libro de Carlos Herrera no parece una casualidad, sino una decisión meditada. Es evidente que el antiguo jefe de Estado decidirá personalmente cuándo la sociedad española estará lista para escuchar su versión de la historia, relatada por la pluma de un amigo cercano. Por ahora, la última palabra sigue siendo del rey.












