
El domingo 21, los ciudadanos de Extremadura acudirán a las urnas para elegir la nueva composición del parlamento regional. Estos comicios fueron convocados de manera anticipada por la actual presidenta, María Guardiola, quien aspira a mantenerse en el cargo. Según las últimas encuestas, el Partido Popular (PP) lidera con claridad, obteniendo aproximadamente el 42% de los votos. Le siguen los socialistas (PSOE) con un 30%, el partido Vox con un 14%, y la coalición Unidas por Extremadura, que agrupa a Podemos e IU, con un 9%.
La principal tendencia de la campaña electoral es el notable descenso del apoyo al PSOE. Desde la convocatoria de las elecciones, marcada por escándalos y procesos judiciales en torno al candidato socialista, su puntuación ha caído cinco puntos. Al mismo tiempo, Vox y Unidas por Extremadura han reforzado ligeramente sus posiciones. El pronóstico de reparto de escaños en el parlamento es el siguiente: el PP podría obtener unos 30 escaños, el PSOE 21, Vox 9 y Unidas por Extremadura 5. Para alcanzar la mayoría absoluta son necesarios 33 escaños, por lo que todo indica que el PP no podrá lograrlo por sí solo. Esto significa que necesitará el apoyo de otra formación, previsiblemente Vox, para formar gobierno.
Escenarios posibles
La posibilidad de formar una mayoría de izquierdas es prácticamente nula según las encuestas actuales. Sin embargo, no se puede descartar por completo que el PP logre finalmente los 33 escaños necesarios. Los modelos estadísticos que consideran la fiabilidad de las encuestas anteriores otorgan al PP alrededor de un 12% de posibilidades para ese escenario, es decir, aproximadamente una de cada diez veces. Otra posible sorpresa sería la entrada de Juntos por Extremadura en el parlamento si supera el umbral del 5%. La probabilidad de que esto ocurra se estima en un 5%, pero las posibilidades de que este partido resulte clave para una mayoría son prácticamente nulas.
Para analizar los escenarios probables, se empleó un modelo estadístico complejo basado en promedios de encuestas y la precisión histórica de este tipo de pronósticos. En España, la diferencia habitual entre las encuestas y los resultados finales ronda los dos puntos porcentuales por partido, a veces incluso más. Por ello, el abanico de resultados posibles es bastante amplio y no se descartan sorpresas.
Giro a la derecha
Todas las encuestas apuntan a un continuo giro del electorado de Extremadura hacia la derecha. En las elecciones autonómicas de 2023, el resultado conjunto de los partidos de derecha — PP, Vox y los restos de Ciudadanos — alcanzó el 48 %, un récord para la región. En las siguientes elecciones generales, la derecha obtuvo ya el 51 %, y en las europeas de 2024, casi el 55 %. Estas cifras incluyen los resultados del PP (41,4 %), Vox (10 %) y Se Acabó la Fiesta (3,4 %). Incluso las estimaciones del CIS, tradicionalmente inclinadas a sobrevalorar a la izquierda, muestran que el apoyo combinado del PP y Vox se acerca al 56 %
Las razones de este cambio pueden observarse en los datos sobre transferencias de voto entre partidos. Según las encuestas, el 9 % de los votantes que eligieron al PSOE en las generales de 2023 ahora están dispuestos a apoyar al PP, y otro 3 % a Vox. Además, entre los simpatizantes de los partidos de derecha hay menos indecisos, lo que incrementa sus posibilidades de éxito.
Transferencia de voto
Otras investigaciones confirman esta tendencia. Por ejemplo, según uno de los últimos sondeos, el 11 % de los antiguos votantes del PSOE en las elecciones autonómicas de 2023 ahora se inclina hacia el PP, y un 3 % hacia Vox. Además, el PSOE pierde parte de su apoyo a favor de Unidas por Extremadura: el 15 % de sus electores anteriores se declara dispuesto a votar por la coalición de izquierda. Antes, ese flujo iba en sentido contrario.
Así, Extremadura se convierte en un indicador clave del clima político nacional. Las preguntas que resolverán estos comicios son: cuán intenso será el giro a la derecha y si Vox logrará aumentar significativamente su peso a costa del PP. Si el resultado conjunto de la derecha alcanza el 55-56 %, será un avance histórico para la región.
Modelo de predicción
Para calcular la distribución de escaños se aplicó un enfoque por etapas. Primero se tomaron los promedios de las encuestas, luego, a partir de ellos, se estimaron los resultados en cada provincia teniendo en cuenta los datos de las elecciones anteriores. Posteriormente, se consideró la precisión histórica de las encuestas y, en la etapa final, se realizaron miles de simulaciones para determinar los posibles escenarios de reparto de escaños según el método D’Hondt. Este enfoque permite contemplar todas las desviaciones posibles y no descarta resultados inesperados.












