
La cuestión de si las tiendas de Andalucía deben abrir los domingos y festivos vuelve a estar en el centro del debate. Según los últimos datos, la opinión de los habitantes de la región está casi dividida por igual: un poco más de la mitad apoya la idea de ampliar el horario, mientras que el resto defiende mantener las restricciones vigentes. Esta situación refleja una profunda división entre quienes abogan por la libertad de elección para hacer compras y quienes temen por el futuro de los pequeños comercios.
Andalucía ocupa el segundo lugar en España en número de días permitidos para la apertura de tiendas en días no laborables, solo por detrás de Madrid. En la región, se permite oficialmente que los comercios abran en 16 ocasiones al año en domingos y festivos, lo que supera notablemente los requisitos mínimos de la legislación nacional. Las autoridades regionales aseguran que esta medida contribuye a mantener la actividad económica, sin dejar de lado la protección de los intereses de los empresarios locales. Sin embargo, en la práctica, cada municipio interpreta estas normas de manera distinta, lo que da lugar a decisiones variadas a nivel local.
Las discrepancias sobre este asunto se manifiestan no solo entre los residentes, sino también a nivel de las autoridades municipales y regionales. Aunque el gobierno de Juanma Moreno defiende un régimen más flexible para el funcionamiento de las tiendas, algunas ciudades, incluso gobernadas por miembros de su mismo partido, impugnan ciertos aspectos de la ley. Por ejemplo, en Córdoba, las autoridades consideran que la expansión de las zonas turísticas donde se permite operar sin restricciones no se ajusta al verdadero flujo de visitantes. Los responsables municipales exigen recuperar la potestad para determinar de forma autónoma los periodos en los que los comercios pueden tener un horario especial, y limitar estas facilidades únicamente a las temporadas más populares: primavera y otoño.
En Granada, la situación evolucionó de manera diferente: en 2025 se decidió reducir los límites de la zona turística y acortar el número de meses en los que rige el régimen libre. Esta medida fue un compromiso entre la administración local y las asociaciones de comerciantes, que temían que la apertura constante los domingos afectara negativamente a los pequeños negocios. Sin embargo, los grandes centros comerciales no aceptaron esta decisión y recurrieron a los tribunales, lo que resultó en autorizaciones temporales para abrir en determinadas semanas festivas.
En Jerez ocurrió lo contrario: tras una decisión judicial, la ciudad perdió el estatus de zona turística y los comercios locales retomaron su horario habitual. Los trabajadores exigen cumplir con la sentencia, mientras que los representantes empresariales insisten en recuperar al menos temporalmente las flexibilizaciones durante los principales días festivos.
La raíz de estas controversias es el deseo de las grandes cadenas comerciales de extender el régimen especial de apertura a todos los distritos urbanos, y no solo a los centros históricos. En Sevilla, este conflicto es especialmente visible: uno de los mayores centros comerciales de la ciudad lleva varios años intentando conseguir el derecho a abrir los domingos, argumentando la gran afluencia de clientes. La cuestión aún no se ha resuelto y está bajo revisión judicial.
Como resultado, el mapa andaluz refleja un escenario variado: en cada ciudad existen sus propias normas y no hay un enfoque unificado. Las encuestas muestran que los habitantes de la región todavía no han llegado a un consenso. Algunos temen la desaparición de las tiendas tradicionales, mientras que otros quieren poder realizar compras cuando les resulte más conveniente. Los jóvenes y trabajadores andaluces son especialmente activos a la hora de defender la ampliación de horarios.
Las autoridades regionales subrayan que continúan buscando un equilibrio entre los intereses de todas las partes y procuran reducir las trabas burocráticas para los negocios. Sin embargo, aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre este asunto y, al parecer, las disputas continuarán durante bastante tiempo.












