
En la ciudad de Los Palacios (provincia de Sevilla, Andalucía) tuvo lugar un incidente que conmocionó a los vecinos y atrajo la atención de toda España. La tarde del miércoles, en la popular cafetería local Las Postas, uno de los clientes provocó un incendio tras negarsele mayonesa para el bocadillo de carne que había pedido.
Según el personal del establecimiento, el hombre llegó al café acompañado de su hijo y otra persona. Pidió un bocadillo de carne y preguntó si había kétchup o mayonesa. El personal le explicó que no disponían de cocina y que los aperitivos llegaban ya preparados, por lo que no tenían salsas adicionales. Tras escuchar esto, el hombre salió del café, pero poco después regresó con una botella llena de gasolina que, según se supo, había obtenido en una gasolinera cercana.
Al regresar, volvió a preguntar si había salsas y, al recibir la misma respuesta, vertió la gasolina sobre la barra y prendió fuego al local. Luego, el agresor abandonó rápidamente el establecimiento. En ese momento, en la cafetería había seis empleados, varios niños y numerosos clientes en la terraza. Gracias a la rápida reacción del personal, lograron extinguir las llamas con un extintor, y uno de los empleados salió en persecución del incendiario.
A la persecución se sumaron otros clientes y, poco después, llegaron agentes de la Guardia Civil. El hombre fue detenido cerca del hotel donde se hospedaba. Según la investigación, el detenido había venido a Los Palacios desde la ciudad de Priego de Córdoba por motivos de trabajo y no era residente local.
Como resultado del incidente, nadie resultó gravemente herido, aunque varios clientes y empleados del café sufrieron un fuerte estrés y necesitaron atención médica debido a ataques de ansiedad. El propietario del establecimiento señaló que la situación podría haber terminado en tragedia si no fuera por la rápida actuación del personal.
La mañana siguiente, el tribunal de Utrera ordenó el ingreso en prisión preventiva del hombre sin derecho a fianza. Se le imputan cargos de incendio intencionado y daños a la salud, así como de poner en peligro la vida y la seguridad de quienes se encontraban en el lugar. La jueza señaló el alto riesgo de que el acusado repita acciones similares o intente huir, dada la gravedad del delito cometido.
A pesar del incidente, el café Las Postas volvió a abrir sus puertas al público al día siguiente. El personal y el propietario trabajaron para restablecer el orden y retomar la rutina habitual. Los vecinos expresaron su apoyo al equipo, continuando sus visitas al café y colaborando para superar las consecuencias del suceso.
Este caso tuvo un amplio eco social y dio lugar a un debate sobre la seguridad en espacios públicos. Las autoridades subrayan la importancia de mantener la calma y el respeto en situaciones de conflicto, para evitar que ocurran tragedias similares en el futuro.












