
En Cataluña vuelve a estar en debate la falta de especialistas que trabajan con menores de familias socialmente vulnerables. Los expertos en educación insisten: sin un aumento urgente en el número de educadores sociales e integradores, la situación en las escuelas podría descontrolarse. Según sus estimaciones, el personal actual no puede hacer frente al creciente número de alumnos que necesitan apoyo.
Actualmente, un especialista atiende a cerca de mil niños que afrontan dificultades debido a su situación social. Al mismo tiempo, el número de estos estudiantes solo aumenta, mientras que el personal, por el contrario, se ha reducido. Esto genera una sobrecarga en las escuelas, disminuye la calidad educativa y aumenta la tensión dentro de los centros.
Grave escasez de personal
Según datos oficiales, en la región hay casi 300.000 alumnos que requieren apoyo social adicional. Sin embargo, los centros educativos solo disponen de 60 educadores sociales y 240 especialistas en integración. En el último año, la plantilla se redujo en 128 personas más debido al fin de los fondos extraordinarios asociados a medidas anticrisis adoptadas tras la pandemia.
En Cataluña funcionan más de 700 escuelas consideradas de elevada complejidad social. Para trabajar efectivamente con estos menores y sus familias, los expertos estiman que serían necesarios al menos 759 especialistas. Para cubrir esta necesidad se requerirían unos 32 millones de euros, pero por el momento no se ha tomado ninguna decisión sobre la financiación.
Complejidad creciente
Cada año aumenta el número de niños que requieren atención especial. El crecimiento de las llamadas matriculaciones “en vivo” —cuando los alumnos se incorporan a mitad de curso— es especialmente notable. Solo el año pasado, más de 27.000 nuevos alumnos se sumaron al sistema educativo de Cataluña; muchos de ellos no dominan el castellano ni el catalán y enfrentan dificultades de adaptación.
Los docentes señalan que, sin suficientes especialistas en integración y educadores sociales, resulta prácticamente imposible establecer contacto con las familias, prevenir el absentismo y garantizar igualdad de oportunidades para todos los niños. Directores de centros y sindicatos ya se han manifestado en varias ocasiones exigiendo el aumento de la plantilla.
Impacto en el rendimiento académico
La falta de personal afecta directamente a los resultados de los alumnos. Los estudios muestran que, cuanto mayor es la complejidad social del centro, más bajas son las notas medias en las asignaturas principales. Evaluaciones internacionales y regionales confirman que, sin recursos adicionales, la brecha entre las escuelas solo aumentará.
Expertos proponen implementar una financiación diferenciada para que los centros con mayor complejidad reciban fondos adicionales y puedan contratar más especialistas. Sin embargo, por ahora estas propuestas siguen en debate y las autoridades aún no han tomado decisiones concretas.
Planes y expectativas
Recientemente se presentó un nuevo plan para combatir el abandono escolar temprano, pero no contempla la ampliación del personal de educadores sociales e integradores. Expertos consideran que esto es una omisión y subrayan la necesidad de cambios urgentes. Según ellos, sin un incremento en el número de especialistas no será posible garantizar igualdad de condiciones para todo el alumnado ni reducir los índices de fracaso escolar.
Por ahora, los centros educativos se ven obligados a trabajar en una situación de escasez constante de personal, y los niños de familias vulnerables corren el riesgo de quedarse sin el apoyo necesario. La cuestión del financiamiento adicional y el aumento de especialistas sigue sin resolverse.












