
Las autoridades de Cataluña se han fijado el ambicioso objetivo de reducir la tasa de abandono escolar prematuro del actual 14% al 9% para 2030. Para lograrlo, la región impulsa nuevas iniciativas dirigidas a apoyar a los jóvenes que, por diversos motivos, han dejado los estudios. Una de las medidas clave es el proyecto Reconnect-ES, que en su primer año de funcionamiento logró que el 15% de los adolescentes que abandonaron la escuela retomaran su formación.
En el marco de este programa, educadores sociales contactan a jóvenes que abandonaron sus estudios para conocer sus motivos y ofrecerles apoyo personalizado. Durante un año, los especialistas intentaron contactar a casi nueve mil personas de entre 16 y 24 años. Finalmente, lograron conversar con unas cuatro mil, y algo menos de la mitad aceptó recibir acompañamiento y orientación posterior.
Motivos del abandono
La mayoría de los adolescentes menciona la pérdida de interés en los estudios como principal motivo para dejar la escuela: así respondió el 42% de los encuestados. Otro 36% señala circunstancias personales o familiares, un 15% la ausencia crónica a clases y un 5% la necesidad de trabajar. Sin embargo, tras estas cifras se esconden historias de vida complejas, donde a menudo se entrelazan dificultades económicas, problemas emocionales y falta de apoyo.
Un caso emblemático es el de Jessica, una joven de 22 años. Abandonó la escuela debido a conflictos familiares y problemas de salud mental. Más tarde intentó retomar sus estudios a través de cursos profesionales y formación técnica, pero volvió a dejarlo por falta de apoyo para superar las dificultades de aprendizaje. Además, la ausencia de un estatus legal y la necesidad de ganarse la vida complicaron aún más su situación.
Trabajar la motivación
La labor de los educadores no se limita a reincorporar a los jóvenes a los centros educativos, sino que también abarca el abordaje de problemas asociados. A menudo, los jóvenes requieren más apoyo social y psicológico que académico. Según los especialistas, muchos no encuentran sentido en estudiar porque no perciben una conexión entre el programa escolar y la vida real.
En el marco de Reconnect-ES, a los jóvenes se les ofrecen diversas alternativas: algunos optan por la formación profesional de grado medio, otros por programas de capacitación laboral o certificados, y algunos regresan a los cursos superiores de la secundaria. En 2024, un tercio de los reincorporados eligió la formación profesional de grado medio, el 13% programas de integración laboral y cursos con certificación, y el 8% continuó estudios universitarios de grado.
Nuevos enfoques
Para mejorar el trabajo con los jóvenes, las autoridades de Cataluña decidieron transferir los datos de los antiguos alumnos a los ayuntamientos. Esto permitió establecer un seguimiento más preciso y personalizado. En el proyecto participan 52 educadores sociales, aunque los expertos señalan que se necesita al menos un tercio más de especialistas para cubrir todo el territorio de la región.
En los próximos años se prevé ampliar el equipo y aprobar un nuevo protocolo de funcionamiento para el servicio de acompañamiento educativo. Se espera que el decreto correspondiente se adopte a principios de 2026, aunque la financiación dependerá directamente de las posibilidades presupuestarias.
Carencias del sistema
A pesar de los avances, los especialistas reconocen que el sistema actual de apoyo aún no puede cubrir completamente todas las necesidades de la juventud. Muchos problemas, desde la falta de recursos hasta dificultades psicológicas, siguen sin recibir la atención adecuada. Los educadores sociales insisten en que para reducir de verdad el abandono escolar temprano es necesario transformar no solo los métodos de acompañamiento, sino también el propio sistema educativo, haciéndolo más flexible y adaptado a las demandas reales de los jóvenes.
Cataluña sigue buscando el equilibrio entre las exigencias de los programas educativos y las circunstancias de vida de los adolescentes. Autoridades y educadores coinciden: sin un enfoque integral y un trato individualizado en cada caso, será difícil lograr cambios profundos.












