
Brusco aumento de los precios de alquiler para estudiantes
Al inicio del curso académico 2025-2026, Cataluña ha experimentado un notable incremento en el coste de los alquileres para estudiantes. Según los últimos estudios, el precio medio de una habitación en Barcelona ha subido de 383 euros en 2022 a 648 euros en la temporada actual. Esta tendencia se repite en otras ciudades universitarias de la región: en Girona, el promedio es de 400 euros; en Tarragona, 370 euros; y en Lleida, 320 euros mensuales. Este aumento genera preocupación entre los estudiantes y sus familias, ya que el acceso a la educación se dificulta cada vez más debido al alto coste de la vivienda.
Problemas con el alquiler y nuevas estrategias para eludir los límites
En los últimos años, los propietarios recurren cada vez más a contratos de corta duración y al alquiler de habitaciones para esquivar los límites al precio máximo del arrendamiento. Esto obliga a los estudiantes a mudarse con frecuencia, los expone a la inestabilidad y al riesgo de ser desalojados durante el verano, cuando aumenta la demanda turística. Estas prácticas elevan la tensión social y refuerzan las desigualdades entre los jóvenes que buscan cursar estudios superiores en las grandes ciudades catalanas.
Exigencias al gobierno y posibles cambios
Ante la situación actual, representantes de Esquerra Republicana han propuesto una intervención urgente por parte del gobierno. Insisten en la necesidad de regular los precios del alquiler de habitaciones y los contratos de corta duración, con el fin de evitar un mayor deterioro en las condiciones de los estudiantes. Entre las medidas sugeridas figuran un refuerzo del control sobre el cumplimiento de la legislación en materia de alquiler y la adopción de nuevas acciones para eliminar la discriminación social en el acceso a la universidad. Según los impulsores de la iniciativa, el Estado debe garantizar igualdad de condiciones para todos los estudiantes, independientemente de la situación económica de sus familias.
Impacto de la situación en las oportunidades educativas
Expertos advierten que el continuo aumento de los precios de la vivienda podría reducir el número de estudiantes de familias con menos recursos que acceden a las universidades de Cataluña. Esto agrava la brecha social y convierte la educación en un privilegio reservado a quienes pueden asumir los elevados costes del alquiler. Las autoridades regionales están barajando diversas soluciones, como ampliar el parque público de viviendas y ofrecer ayudas a los estudiantes que necesitan alojamiento. Se espera que el debate sobre estas medidas continúe en los próximos meses.












