
En la sede central de El Corte Inglés comenzó inesperadamente una nueva etapa: Javier Catena, responsable de operaciones y gestión inmobiliaria, anunció su salida. Su decisión coincidió con la reciente presentación de la renovada estrategia de desarrollo divulgada por el director general Gastón Bottazzini. Catena, quien formaba parte de la empresa desde 2019, comunicó su intención de cerrar este ciclo profesional, destacando que no está dispuesto a involucrarse en la ejecución de las nuevas metas propuestas por la dirección.
Durante sus seis años en El Corte Inglés, Catena llevó a cabo varias operaciones inmobiliarias importantes, lo que contribuyó a la estabilización financiera del grupo. En 2022 asumió el cargo de director global de operaciones, además de supervisar la logística y las cadenas de suministro. Su aportación al desarrollo de la compañía fue significativa; sin embargo, ahora ha optado por marcharse, dando al consejo de administración tiempo para buscar un sucesor y organizar una transición fluida.
La estructura interna de gestión de El Corte Inglés ha experimentado cambios significativos en los últimos meses. Tras el nombramiento de Bottazzini como CEO y la delegación de competencias clave a Santiago Bau, que ahora es responsable de finanzas, transformación y compras, la empresa ha apostado por la digitalización y la optimización de procesos. Bau, quien trabajó previamente en Goldman Sachs, controla ahora no solo los flujos financieros, sino también las compras estratégicas y la implementación de nuevos procesos de negocio.
La salida de Catena se produce en medio de recientes cambios en la dirección: el año pasado, el director del área de ventas al por menor, José María Folache, abandonó la empresa tras no estar de acuerdo con las decisiones del nuevo equipo directivo. A diferencia de él, Catena decidió gestionar su salida de la forma más profesional posible, para no afectar el funcionamiento de la compañía en una temporada clave para el sector minorista.
Actualmente, El Corte Inglés valora su cartera inmobiliaria en aproximadamente 17.000 millones de euros, y la búsqueda de un nuevo responsable para esta área se ha convertido en una de las principales prioridades. En breve, el consejo de administración deberá aprobar la candidatura del sucesor con el objetivo de garantizar la estabilidad y el desarrollo continuo de la empresa en un contexto de grandes cambios.












