
En España se ha producido un cambio significativo en la dirección de uno de los sindicatos policiales más influyentes del país. Tras doce años de liderazgo estable de Mónica Gracia como secretaria general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), ha sido reemplazada por Carlos Prieto. Más del 90% de los delegados del congreso, celebrado en Toledo, votaron a favor de su candidatura. Esta decisión simboliza la apuesta por la continuidad, pero también abre nuevas perspectivas para el sindicato, que agrupa a casi un tercio de todos los miembros de la Policía Nacional.
Prieto, de 46 años, ocupaba anteriormente el cargo de secretario de prevención de riesgos laborales en SUP. Su trayectoria profesional está ligada a la Comisaría de Seguridad Ciudadana, donde se encargó de la planificación, la coordinación con los ciudadanos y el trabajo en la Brigada Central de Escoltas. Desde 2014 compaginó su labor policial con la actividad sindical, y desde 2017 se dedica en exclusiva a la defensa de los intereses de sus compañeros.
Continuidad y renovación
El nuevo líder del SUP no oculta su intención de mantener la línea de su antecesora, pero también apuesta por intensificar la lucha para que se reconozca la profesión policial como un trabajo de alto riesgo. Esta reivindicación es una de las prioridades históricas del sindicato, que exige al Gobierno endurecer las penas por las agresiones a agentes y mejorar sus condiciones laborales. Concretamente, se trata de revisar el sistema retributivo, dotar de medios modernos de protección individual y abordar la cuestión de la jubilación anticipada.
Mónica Gracia, la primera mujer al frente de un sindicato policial en España, contaba con la plena confianza de los delegados. En su última moción de confianza obtuvo casi un 85%. En su discurso de despedida, subrayó que la Policía Nacional a menudo carece de apoyo político, a diferencia de los cuerpos autonómicos respaldados por los partidos locales. Gracia también criticó las promesas populistas de las autoridades, que raramente se cumplen.
Retos y enfrentamientos
En los últimos años, el SUP se ha situado en el centro de intensos debates con el Gobierno y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Entre las principales quejas figuran los retrasos en la actualización de las dietas, la falta de equipamiento moderno y la transferencia de algunas competencias migratorias a Cataluña. Estas cuestiones generan malestar entre los agentes y se han convertido en objeto de debate público.
En el congreso del SUP estuvo presente el líder del opositor Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Prometió luchar por la equiparación salarial de todos los policías y que la profesión sea reconocida como de riesgo, lo que permitiría acceder a la jubilación anticipada. Feijóo también defendió la necesidad de reforzar el principio de autoridad de los agentes.
Competencia y futuro
La situación en el movimiento sindical entre los policías se agudizó tras la aparición en 2019 de la organización competidora Jupol (Justicia Policial). Jupol ganó rápidamente popularidad e incluso obtuvo la victoria en las elecciones al Consejo de Policía, pero para 2023 su posición se debilitó y ahora ambas organizaciones cuentan con la misma representación. El SUP mantiene cuatro escaños en tres de las cuatro categorías del Consejo, lo que le permite conservar influencia en las negociaciones con el Ministerio del Interior.
El nuevo secretario general tiene como reto preparar al sindicato para las próximas elecciones al Consejo de Policía, previstas para 2027. Prieto ya ha calificado su nuevo puesto como un gran desafío y ha prometido defender los intereses de sus compañeros ante la creciente competencia y la presión de las autoridades.
Por si no lo sabías, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) es el mayor sindicato de funcionarios de la Policía Nacional de España, con unos 22.000 afiliados. La organización se fundó para proteger los intereses profesionales, sociales y económicos de los agentes. El SUP participa activamente en las negociaciones con los organismos estatales, propone iniciativas para mejorar las condiciones laborales y aborda de forma regular cuestiones relacionadas con el estatus y la seguridad de los policías.











