
En España se ha vuelto a plantear la revisión de las condiciones para los trabajadores autónomos que aportan al sistema de seguridad social cantidades superiores a sus ingresos reales. A pesar de la reforma implementada hace casi tres años, decenas de miles de empresarios siguen pagando más de lo que exige la ley. Muchos de ellos, de manera consciente, no solicitan la devolución de los importes pagados en exceso, esperando obtener pensiones más altas en el futuro.
Sin embargo, la legislación vigente limita la base de cálculo de las cotizaciones al nivel fijado en 2022. Esto genera un tope que impide a quienes desean aumentar sus futuras prestaciones hacerlo de forma legal. Actualmente, las autoridades estudian la posibilidad de elevar gradualmente este límite, para permitir a los autónomos ajustar sus aportaciones de acuerdo con sus ingresos reales y sus perspectivas de futuro.
El Ministerio de Protección Social ya ha presentado a las asociaciones de empresarios un proyecto de reforma que prevé no solo la actualización de la base de cálculo, sino también un aumento en el importe de la devolución para quienes compaginan la actividad empresarial con un trabajo por cuenta ajena. El departamento también propuso revisar el método de cálculo de los tipos reducidos, para que dependan del salario mínimo.
El debate sobre las nuevas normas ha provocado una reacción animada entre los trabajadores autónomos. Algunos consideran que las medidas propuestas pueden representar un avance, aunque señalan que aún queda mucho trabajo por hacer en los detalles. En particular, se discute cómo se determinarán exactamente los nuevos umbrales y cómo esto afectará el monto de las futuras pensiones. En los próximos meses se esperan consultas adicionales y posibles ajustes a las reformas planteadas.












