
Reducción del número de alojamientos turísticos
En la capital de España, en los últimos meses se ha registrado una notable disminución en la cantidad de pisos turísticos disponibles. Tras la puesta en marcha del plan municipal Plan Reside, que comenzó a finales de agosto, el mercado de alquiler para visitantes ha experimentado cambios significativos. Según datos oficiales, en cuatro meses el número de estos alojamientos se redujo en 2.662 unidades. Mientras que en julio había casi 17.000, a principios de noviembre quedaban poco más de 14.000. Esta bajada supone un 15,7 por ciento, la mayor caída en los últimos años.
El impacto de las nuevas normas y la colaboración
La situación ha cambiado no solo por las nuevas regulaciones municipales. Las autoridades de Madrid y el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid han unido esfuerzos para informar a los vecinos y vigilar el cumplimiento de la ley. Gracias a este trabajo conjunto, se logró cerrar más de 1.400 viviendas que se alquilaban sin las licencias necesarias. Para comparar: hace un año, en noviembre, había casi 17.500 alojamientos de este tipo en la ciudad, un 19,8 por ciento más que ahora.
Puntos clave de Plan Reside
El Plan Reside, impulsado por el equipo de gobierno de José Luis Martínez-Almeida, busca preservar el parque de viviendas y regular el sector turístico. Una de las principales novedades es la prohibición de otorgar nuevas licencias a pisos turísticos ubicados en edificios residenciales del casco histórico, salvo que cuenten con un acceso independiente desde la calle. La única excepción se aplica a los inmuebles situados en plantas bajas o con entrada propia. Además, el programa contempla incentivar la transformación de oficinas en viviendas para ampliar la oferta residencial para los madrileños.
Endurecimiento de sanciones y refuerzo del control
Hasta hace poco, quienes infringían la normativa se enfrentaban a multas relativamente bajas, de entre mil y tres mil euros. Sin embargo, con las nuevas regulaciones, las sanciones por el alquiler turístico ilegal serán mucho más graves: en caso de reincidencia, las multas pueden alcanzar hasta 100.000 euros. El Ayuntamiento está informando activamente a los propietarios sobre los nuevos requisitos, enviando comunicaciones en las que advierte de la obligación de cesar la actividad y de las consecuencias que conlleva ignorar estas directrices.
Creación de una base de datos única y próximos pasos
En virtud de un acuerdo entre el ayuntamiento y la asociación profesional de gestores, se está creando una base de datos común que recopila información sobre los pisos declarados como turísticos pero que carecen de licencia municipal. Esto permitirá agilizar la detección de infracciones y ejercer un control más eficaz sobre el mercado de alquiler. Las autoridades destacan que todas estas medidas buscan proteger los intereses de los residentes y mantener el equilibrio entre el atractivo turístico de la ciudad y el bienestar de sus habitantes.











