
En la noche del viernes, en el distrito madrileño de Hortaleza, la policía detuvo a un menor migrante alojado en el centro de acogida local, sospechoso de violar a una niña de 14 años en el parque Clara Eugenia. El incidente ocurrió cerca del centro donde reside el presunto autor. Vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar los gritos de la víctima, lo que permitió la rápida detención del joven.
Tras el suceso, en la capital de España se desató un intenso debate social y político. Ya el domingo por la noche, dos desconocidos con mascarillas atacaron a dos residentes del centro de Hortaleza que iban acompañados por una tercera persona. Uno de los heridos fue hospitalizado. Las autoridades vinculan este episodio al aumento de la tensión social causada por el debate en torno al crimen.
El gobierno regional de Madrid anunció su intención de incluir al detenido en la lista de 37 menores migrantes para quienes se ha solicitado la repatriación en 2025 debido a problemas de adaptación. Representantes de la comunidad autónoma recalcan que estas medidas son necesarias para mantener el orden y la seguridad, y exigen al gobierno central una actuación más decidida en el cumplimiento de la legislación.
Al mismo tiempo, el gobierno central y los partidos de la oposición critican a las autoridades regionales por apoyar una retórica similar a la del partido Vox, que utiliza activamente el tema migratorio con fines políticos. Tras el incidente, representantes de Vox organizaron una protesta frente al centro de acogida temporal, aumentando aún más la repercusión pública.
Según la policía, desde principios de año se han registrado 256 casos de violación en Madrid, pero este episodio en particular ha generado la mayor atención mediática y política. Representantes del gobierno central advierten que estigmatizar a los grupos vulnerables puede derivar en un aumento de los delitos de odio, como ocurrió con el ataque a los adolescentes el domingo.
Un tribunal de Madrid ordenó el ingreso del detenido en un centro cerrado para menores. La investigación sigue en curso y la fiscalía mantiene el caso bajo control.
Las autoridades de Madrid ya han presentado tres demandas judiciales contra las decisiones del gobierno central sobre la distribución de menores migrantes, alegando la sobrecarga de los servicios sociales y la prevista llegada de más de 600 nuevos tutelados. En la región advierten que los recursos para atender a los niños migrantes se están agotando.
Desde 2019, en España se han aprobado 23 casos de repatriación de menores migrantes, y estas decisiones se toman únicamente en interés del menor y para la reunificación familiar, no como castigo. La dirección de la policía subraya que la expulsión de menores no acompañados es imposible, y el regreso al país de origen solo se realiza si existen garantías de protección y apoyo.
Los expertos señalan que la política hacia los menores migrantes sigue siendo objeto de debate constante entre los distintos niveles de gobierno. Cada nuevo incidente relacionado con migrantes provoca intensos debates y acentúa la polarización en la sociedad.












